17/ 04/ 2014
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-Negro, lindo amanecer-
dijo Miguel,
y todo el barrio fabril,
bajo la bruma.

Y cuando entra
el primer rayo de sol
al bodegón, se despierta.

Adormecido berretín,
pasan las lindas fabriqueras,
-Guau, chuchi, que bien te queda ese blues jean-.

Mataderos blues
para vos,
chuchi,
blues porteo de verdad.

Mataderos blues
para vos,
fifi,
bien de bus, de blues bien grasa,
para cantarle,
para cantarle al arrabal.

Hijos del frigorfico,
la barra reunida está contenta,
hablan de futbol, de boxeo,
si Chicago se fue al descenso,
el drama de esta institución
y todos a agarrarse bien fuerte,
y guarda con caerse
en la escalera del alcohol,
quiero subirme a una quimera,
quiero bajarme,
quiero bajarme del dolor.

Mataderos blues
para vos,
chuchi.

Mataderos blues
para vos,
fifi,
bien de bus, de blues bien grasa,
porque nosotros somos,
porque nos gusta,
y siempre le vamos a cantar
al arrabal.

Mataderos blues
para vos.


Mataderos Blues
Memphis “La Blusera”
    
Historia

Los mataderos existieron desde que Juan de Garay repobló Buenos Aires. Al principio, cuando la ciudad era un pequeño caserío, se cree que el matadero estaba a unas pocas cuadras del fuerte. A medida que la ciudad crecía, los lugares para faenar se retiraban, aunque nunca se buscó un lugar muy alejado. El primer matadero oficial aparece en 1607. Un funcionario del Cabildo controlaba la calidad y los precios de la carne. Se llamaba “Corral de bacas para propios”. Funcionó en Plaza Lavalle, después en Recoleta y luego en Belgrano. Con el tiempo hubo otros más, en distintos puntos de la ciudad. Alrededor del matadero siempre se formaba un poblado de trabajadores y además era un reducto para los gauchos nómades que seguían la vida del campo mientras permanecían en sus alrededores.
En 1830 inició sus actividades el “Matadero de la Convalescencia”, llamado así porque funcionaba en el lugar donde medio siglo antes había existido un pequeño hospital de recuperación de enfermos. Es el que pinta en sus acuarelas el Ing. Carlos Pellegrini y el que describe Esteban Echeverría en su obra “El Matadero”:

“El matadero de la Convalecencia o del Alto, sito en las quintas al Sud de la ciudad, es una gran playa en forma rectangular colocada al extremo de dos calles, una de las cuales allí se termina y la otra se prolonga hacia el Este. Esta playa con declive al Sud, está cortada por un zanjón labrado por la corriente de las aguas pluviales en cuyos bordes laterales se muestran innumerables cuevas de ratones y cuyo cauce, recoge en tiempo de lluvia, toda la sangraza seca o reciente del matadero. En la junción del ángulo recto hacia el Oeste está lo que llaman la casilla, edificio bajo, de tres piezas de media agua con corredor al frente que da a la calle y palenque para atar caballos, a cuya espalda se notan varios corrales de palo a pique de ñandubay con sus fornidas puertas para encerrar el ganado.
Estos corrales son en tiempo de invierno un verdadero lodazal en el cual los animales apeñuscados se hunden hasta el encuentro y quedan como pegados y casi sin movimiento. En la casilla se hace la recaudación del impuesto de corrales, se cobran las multas por violación de reglamentos y se sienta el juez del matadero, personaje importante, caudillo de los carniceros y que ejerce la suma del poder en aquella pequeña república por delegación del Restaurador. Fácil es calcular qué clase de hombre se requiere para el desempeño de semejante cargo.
La perspectiva del matadero a la distancia era grotesca, llena de animación. Cuarenta y nueve reses estaban tendidas sobre sus cueros y cerca de doscientas personas hollaban aquel suelo de lodo regado con la sangre de sus arterias. En torno de cada res resaltaba un grupo de figuras humanas de tez y raza distinta. La figura más prominente de cada grupo era el carnicero con el cuchillo en mano, brazo y pecho desnudos, cabello largo y revuelto, camisa y chiripá y rostro embadurnado de sangre. A sus espaldas se rebullían caracoleando y siguiendo los movimientos, una comparsa de muchachos, de negras y mulatas achuradoras, cuya fealdad trasuntaba las arpías de la fábula, y entremezclados con ellas algunos enormes mastines, olfateaban, gruñían o se daban de tarascones por la presa. Cuarenta y tantas carretas toldadas con negruzco y pelado cuero se escalonaban irregularmente a lo largo de la playa y algunos jinetes con el poncho calado y el lazo prendido al tiento cruzaban por entre ellas al tranco o reclinados sobre el pescuezo de los caballos echaban ojo indolente sobre uno de aquellos animados grupos, al paso que más arriba, en el aire, un enjambre de gaviotas blanquiazules que habían vuelto de la emigración al olor de carne, revoloteaban cubriendo con su disonante graznido todos lo ruidos y voces del matadero y proyectando una sombra clara sobre aquel campo de horrible carnicería. Esto se notaba al principio de la matanza.
Pero a medida que adelantaba, la perspectiva variaba; los grupos se deshacían, venían a formarse tomando diversas actitudes y se desparramaban corriendo como si en el medio de ellos cayese alguna bala perdida o asomase la quijada de algún encolerizado mastín. Esto era, que ínter el carnicero en un grupo descuartizaba a golpe de hacha, colgaba en otro los cuartos en los ganchos a su carreta, despellejaba en éste, sacaba el sebo en aquél, de entre la chusma que ojeaba y aguardaba la presa de achura salía de cuando en cuando una mugrienta mano a dar un tarazón con el cuchillo al sebo o a los cuartos de la res, lo que originaba gritos y explosión de cólera del carnicero y el continuo hervidero de los grupos, dichos y gritería descompasada de los muchachos.”

El matadero funcionó allí hasta 1872 cuando se trasladó a un predio de siete manzanas en Parque de los Patricios. Por ese entonces, las actividades se realizaban en Los Corrales Viejos o Mataderos del Sur, instalados en la zona de Parque de los Patricios. La suciedad, los desperdicios, el barro, el olor que provenían del lugar eran repugnantes. Después de la gran inundación de 1884, las autoridades se pusieron a estudiar el alejamiento de los corrales a una zona más alejada. El fantasma de la epidemia de fiebre amarilla estaba muy presente.




Los años previos a la instalación del Matadero

En el año 1880 la fórmula Roca-Madero ganó las elecciones nacionales. Ellos y los gobiernos que le sucederán, hombres de la llamada “Generación del 80”, inician en el país un período de profundas transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que darán comienzo a lo que se denominó “La Argentina Moderna”. En ese período se federalizó la Ciudad de Buenos Aires. Su primer intendente fue un hombre de ideas renovadoras, práctico y decidido, Torcuato de Alvear que logró, en poco tiempo modernizar la ciudad. El fue el primero que habló de la necesidad de trasladar los Mataderos a una parte más alejada de la ciudad que crecía a pasos agigantados.
Pero será recién en 1889, durante la presidencia del Doctor Miguel Juarez Celman y la intendencia del Doctor Guillermo Cranwell que se coloca la piedra fundamental de un conjunto de edificios donde funcionará el Mercado Nacional de Hacienda y Matadero Municipal.
    
Los terrenos pertenecían Joaquín Rivadavia y Bernardo Terrero y se hallaban al sur de Liniers y al fondo de Flores. Antes de que estuviera terminado, el Mercado aportó población entusiasta a ese lugar que estaba prácticamente deshabitado. Aparecieron tambos, corralones y algunas casas. Pocos meses después el lugar se loteó y se remataron los terrenos.
La construcción de las instalaciones se entregó a la firma Boer & Cía. Hubo problemas desde el comienzo, problemas con la empresa constructora y problemas políticos que atrasaron la inauguración del mismo. Los remates se hacían bajo carpa.
    En 1891 la Sociedad Anónima “Nuevos Mataderos Públicos de la Capital”, que adquirió los derechos y obligaciones de la concesión y la propiedad de las veinte hectáreas del predio, se hizo cargo de la construcción, pero tampoco prosperó.
    Mientras tanto se seguían vendiendo los terrenos aledaños. Los compradores eran, en su mayoría, obreros y gente que imaginaba un futuro promisorio. A pesar de la lentitud y los problemas que presentaba la obra y el traslado de los Corrales, crecía el número de casas particulares y comenzaban a nombrarse y a numerarse las calles. Estaba El Almacén de Carrara que atendía mucha gente de la zona y aún de lugares más lejanos, también existía un reñidero de gallos y un horno de ladrillos.
    La mayoría de los pobladores, como en toda la ciudad, eran inmigrantes italianos, españoles y de otras nacionalidades. El vasco Etchegaray construyó sobre el Camino de las Tropas (actual Avda. Gral. Paz) un almacén y restaurante cuyo nombre recordaba su lugar de nacimiento: Sacarra. Los hermanos Delbene se instalaron cerca y más adelante hicieron fortuna con la industria del Jabón (Jabón Federal).
    En 1897 el Intendente Alcobendas hace gestiones para apurar la construcción y se preocupa por el reordenamiento de las calles. Se termina la Escuela de la Recova (N° 20) y se instala el saladero de Roca, que luego se convertirá en curtiembre. A fines de 1898, bajo la intendencia de Adolfo Bullrich, comienza a circular el tranvía, de la Cia. Tranways Electrics, conocido como el “tranvía de los carniceros” y se construye una estación dentro del mismo matadero. Circulaba a la velocidad de 30 km por hora y había sido eliminado de la Capital, por su velocidad. Esto aumentó el precio de los terrenos, pero las facilidades seguían siendo muy atractivas: 60 cuotas, ladrillos de regalo etc.
    

Cerca de fin de siglo, la zona ya tiene una numerosa población. Se abre la grasería Cattáneo, donde se fabricaban velas y el Almacén del Ruso, famoso por las cinchadas. Las instalaciones del matadero están en la última etapa de su construcción. Será tan o más moderno que el de Chicago. Incluso la empresa constructora en su memoria y balance bautizó al pueblo que crecía en torno al Matadero, como Nueva Chicago, en homenaje a la ciudad del Norte.



Los comienzos

    El 21 de marzo de 1900 se faena el primer animal. Se hace una gran inauguración y se acuña una moneda conmemorativa. En los viejos mataderos se producen serios disturbios debido a que la gente no quería trabajar tan lejos, pero finalmente todos tuvieron que aceptar el traslado.
Aunque las nuevas técnicas y los modernos conceptos en cuanto a la salubridad pública y la higiene alimentaria obligaban a perfeccionar los sistemas, lo  que se aplicaban en el Nuevo Matadero, poco diferían de los que relata Echeverría.
En los primeros tiempos, la única diferencia residió en que la matanza, en lugar de realizarse sobre playas cubiertas de barro e inmundicias, se realizaba sobre empedrado como lo permiten verificar viejas fotografías. 97 playas de matanza que muchas veces era presenciada por numeroso público, muchos venían con un vaso a tomar la sangre recién extraída del animal para curarse alguna enfermedad. La sangre de las reses era derivada hacia el arroyo Cildáñez, que tomará popularmente la denominación de "arroyo de la sangre".
La Revista "Caras y Caretas" (año IV N° 139, Buenos Aires, 1° de junio de 1901), relataba que:

 "El nuevo edificio... es importantísimo, y está dotado de todas las comodidades necesarias para facilitar la tarea y hacer que esta se realice de acuerdo con los principios fundamentales de la higiene. Los galpones son amplios, bien ventilados, con pavimento de asfalto, dotados cada uno de un servicio completo de agua y cloacas. Los corrales... tienen buenos pesebres y bebederos para la hacienda, que se mantendrá en ellos lista para sersacrificada en cualquier momento. La traslación de las oficinas municipales, así como la de las haciendas y utensilios de matanza pertenecientes a los carniceros se hizo en tres días, que fueron de verdadera pena para el barrio de San Cristóbal, que veía alejarse aquel centro industrial que tanto contribuyó a su progreso... La traslación fue presidida por el señor Intendente interino doctor Zorrilla y por el Administrador, señor Victoriano E. Luna".


           
            El tradicional edificio de la Recova se construyó donde nace la avenida de los Corrales,  antes llamada avenida Chicago. Se pensó destinar el sector norte para utilizarlo como hotel de los Nuevos Mataderos, previendo una corriente de visitantes integrada por hacendados, consignatarios, etc., para lo cual se llamó a una licitación. Pero la necesidad de alojar al personal de las nuevas instalaciones, tan lejanas de todo centro poblado, llevó a reservar espacios para los mismos, así como para los directores de las escuelas de niñas y varones; el jefe de la Sucursal de Correos y empleados de la Estación Sanitaria, entre otros. La parte sur se destinó a oficinas públicas, escuelas, Cooperativa Telefónica y Unión Telefónica; Estación Sanitaria; sala de espera de los tranvías, puesto policial; capilla de las Damas de la Conservación de la Fe; y tiempo después, en la esquina con la calle Lisandro de la Torre (antes Tellier), la sucursal del Banco de la Nación Argentina.
             La distribución de los locales fue realizada por el intendente municipal, con la concurrencia del jefe de Policía, Francisco Beazley, y los directores de la Asistencia Pública y de Obras Públicas. En la planta baja norte de la Recova se encontraban fondas, restaurantes y despachos de bebidas, que atendían la numerosa concurrencia habitual del establecimiento.
Uno de los primeros rematadores de hacienda fue don Nicolás Calvo, quien elevaba su bandera al tope de un mástil, indicando de ese modo la iniciación de la venta (subasta). Una vez rematados los animales, los compradores mataban, como decíamos, en el mismo sitio: la hacienda pasaba del corral a la playa, de la playa al yugo, donde se la desnucaba con un cuchillo corto, y luego se la degollaba, procediéndose luego con los sistemas tradicionales.
Todo aquello que por entonces no se aprovechaba se denominaba "mucanga" y "mucangueros" a quienes retiraban de las canaletas donde eran arrojados, sebo, grasa, vísceras, hígado, etc.


Los "mucangueros" vendían por pocas monedas su "cosecha" a los fabricantes de jabón, que hervían en grandes tachos (con el agregado de alguna otra sustancia química) el producto recibido.
Ya habían preocupado al administrador de los Corrales Viejos. Estos "mucangueros" eran muchachos que por necesidades económicas abandonaban sus estudios para frecuentar esos extramuros. De allí a la delincuencia muchas veces mediaba un solo paso, ya que era bastante común que participaran del robo de los caballos, vacas y ovejas que vagaban por los baldíos y callejones. Luego, estas bestias eran hechas desaparecer en los "tachos", después de extraerles los cueros, que solían venderse aparte. Los "mucangueros" integraron una banda que fue conocida como "de Baigorría”, que asolaba el barrio y sus adyacencias, a la cual llegó a atribuírsele además la desaparición de alguno que conocía sus andanzas. Los apodos de sus integrantes eran "el cebollero", "el brasilero", "el potrillo", "el escuerzo", "el bola", etc.
No todos los "mucangueros" eran delincuentes. Los había que se dedicaban a esta tarea por necesidad, como justo Suárez, un boxeador que con los años sería conocido como "El Torito de Mataderos ".
    Un periodista de la época hablaba del lugar despectivamente como el “finis terrae”, aunque ya había numerosas viviendas. Para el gobierno se denominaba Nueva Chicago, otros lo llamaban Liniers y la población lo llamaba Mataderos.
             Ya existían: un puesto policial, un corralón de materiales, una casa de dos pisos, la Panadería Esperanza, que todavía está en pie, la fonda, almacén y cancha de bochas Don Pipo, el almacén de Don Yuanín, el almacén de Dufaur y otros comercios. El barrio comenzó a progresar. Se abren lugares de esparcimiento como canchas de paleta y de bochas. Al Matadero original se le agregaron instalaciones para la matanza de porcinos y ovinos. Se adoquinaron algunas calles y funcionaba un pequeño trencito de vapor que salía del Matadero y llegaba hasta Rivadavia y Lacarra, desde donde se llevaba a los mercados o a los frigoríficos.  El tradicional edificio de la Recova se construyó donde nace la avenida de los Corrales,  antes llamada avenida Chicago. Se pensó destinar el sector norte para utilizarlo como hotel de los Nuevos Mataderos, previendo una corriente de visitantes integrada por hacendados, consignatarios, etc., para lo cual se llamó a una licitación. Pero la necesidad de alojar al personal de las nuevas instalaciones, tan lejanas de todo centro poblado, llevó a reservar espacios para los mismos, así como para los directores de las escuelas de niñas y varones; el jefe de la Sucursal de Correos y empleados de la Estación Sanitaria, entre otros. La parte sur se destinó a oficinas públicas, escuelas, Cooperativa Telefónica y Unión Telefónica; Estación Sanitaria; sala de espera de los tranvías, puesto policial; capilla de las Damas de la Conservación de la Fe; y tiempo después, en la esquina con la calle Lisandro de la Torre (antes Tellier), la sucursal del Banco de la Nación Argentina.
El 9 de julio de 1902, los obreros y empleados del Mercado y del Matadero deciden formar una mutual, antecedente del actual Centro Social Nueva Chicago y comienza a organizarse un Museo de Anatomía Animal.
    En abril de 1903 una copiosa lluvia provocó el desborde del arroyo Cildáñez, hoy entubado, y una gran inundación. El agua y la pudrición cubrió gran parte de las instalaciones, entró en casas y comercios, mató a 3000 ovejas, 200 cerdos y 70 vacas.

    
En 1904 se crea una Biblioteca Pública y se abre la primera farmacia.
El mirador de Salaberry queda hoy como testigo de esos tiempos de leyenda.

Entre 1910 y 1920 el barrio sencillo crece y ya posee casi todo lo que necesita. Los vecinos participan activamente en cualquier actividad que promueva el crecimiento y las mejoras.
El 1º de julio de 1911, varios muchachos con domicilio todos sobre la calle Nueva Chicago decidieron formar un Club de fútbol, en un desvencijado puente sobre el arroyo Cildañez (San Fernando y Merlo) formalizaron el Unidos de Nueva Chicago. Contaron con el apoyo de Alejandro Mohr y de Fernando Ghío en la parte organizativa. Peretti les regaló las primeras camiseta, cuyos colores los obtuvieron de una chata cargada de pasto verde y pintada su caja a rayas negras, que venía conduciendo Leopoldo Roldán. La cancha y los arcos los proveyó Mohr, en el potrero de San Fernando y Tandil. La sede fue un local donde había depósito de forrajes en la Quinta de los Perales, y la primera mesa y los primeros asientos fueron los fardos de pasto allí existentes. Es el origen del actual Club Atlético Nueva Chicago.
Se funda el diario La Capital, en el cual la publicidad mayor era de su propio comercio. Un aviso en un diario de la ciudad: "Se necesita médico suplente por una semana: 80 pesos". Se presentó al director, el Dr. Nasso cuya suplencia duró cuarenta años. El Hospital estaba en la Recova, y le decían Estación Sanitaria Liniers.
Para ese entonces, unos vecinos ofrecen a la Municipalidad el predio de 6393 m2 comprendido entre las calles Cafayate, Alberdi, Pilar y Bragado, que han comprado para la construcción de un hospital. Le piden que abone la suma de pesos 42625, costo del terreno. El Consejo Deliberante acepta la donación y agradece.
La Municipalidad había comenzado tres años antes, la construcción del hospital, y el 3 septiembre de 1915 es inaugurado. En el acto habló el estuvo el Intendente Municipal, los secretarios de Hacienda y de Obras Públicas, la familia Salaberry y otros invitados.

H
En 1913 se crea otro periódico: El Fiscal, para Nueva Chicago, Lugano, Vélez Sárfield y Flores". En septiembre de ese mismo año, el padre Luis Naón coloca la piedra fundamental de una iglesia en Manuel Artigas al 6100, en lotes que había recibido de su tío Juan. Dedicada al Divino Rostro tardará nueve años en construírse.
Por esa época canta en un circo de Mataderos Ignacio Corsini.
Se realizan excavaciones en el lecho del arroyo Cildañez, para que el agua tenga mejor drenaje. Hay ya en el Barrio alrededor de 3000 casas; pero existen grandes espacios baldíos y siguen las únicas tres casas de dos pisos. Aumenta significativamente el número de bares y almacenes. Se instalan curtiembres y otras pequeñas industrias derivadas de las actividades del Mercado
En 1917 Se funda la biblioteca de la Sociedad de Fomento General Lamadrid, que también se inaugura, en Andalgalá al 2000. En este período se inauguran un buen número de Escuelas, incluyendo una de artes y oficios.
    En 1918 abre el primer cine “Jorge Newbery” En su hall un cartel: "Prohibido entrar sin zapatos", por los mucangueros, que solían andar descalzos y con sus pies engrasados. Luego será el cine Nueva Chicago; pero para el vecindario será simplemente La Piojera. Existirá por espacio de cuarenta y tres años, aproximadamente.
También en ese año se coloca el Monumento a la Piedra Fundamental: un macetón de unos dos metros de alto, estructura arquitectónica y una placa de mármol que dice Nueva Chicago -14 de abril de 1889 y abre sus puertas el Café de los Angelitos, en Murguiondo y Directorio. Su propietario es el señor Ferro y sus habitués, los payadores.


Mataderos se afianza

En 1920 hace furor la Calesita de Sabatino, en Murguiondo y Avenida Alberdi, impulsada por ocho ciclistas y el Club Atlético Nueva Chicago inaugura su cancha en Piedrabuena y Campana para debutar en la categoría superior.
Firpo se está entrenando en el sótano de la Farmacia sita en Avenida Nueva Chicago y Jáchal, esquina sudeste, propiedad del farmacéutico Bassiala, padrino del pugilista.
El 14 de abril de 1922 una tragedia conmueve al barrio, el padre Luis Naón subió al campanario, a ver si estaba todo en orden para poder inaugurar el 16, sábado de Gloria, la iglesia cuya construcción se iniciara en 1913. Enganchó su sotana con la saliente de la escalera de caracol interna y cayendo desde lo alto, falleció en el acto. En homenaje al padre Luis, que pertenecía a la Congregación Vicentina, se decidió ponerla bajo la advocación de San Vicente de Paúl.

Los hermanos Besares, ante el entusiasmo que originó la Pelea del Siglo entre Firpo y Dempsey, comienzan a entrenar a los muchachos, que quieren ser todos boxeadores, y surgen así, en cada manzana del Barrio, cuadriláteros en los fondos de las casas.
    Justo Suárez, el futuro Torito de Mataderos, tiene por esta época quince años, y debuta como boxeador aficionado en el Club Argentino de Flores, contra Damián Dobal. Aunque lo venció, se falló empate, para que pudieran compartir el premio: un cordero asado. En 1928 ingresa al profesionalismo, y ya hay para él un tango escrito por M. Papávero, v tocado por Francisco Lomuto, grabado en disco Odeón, y que todo Mataderos canta. Su título:

Muñeco al suelo:

"¡Justo Suárez solo!
¡Torito viejo y lindazo,
sacálo como sabés!
No le des tiempo: ¡fajálo,
fajálo como sabés!
¡Justo Suárez solo!
¡Torito Viejo, rompélo!
Ya está listo, cruzálo.


Mataderos crece. Llegan nuevas líneas de transporte y la Compañía Primitiva de Gas, realiza las primeras conexiones. Siguen abriéndose escuelas, negocios, y nuevas. Ya hay muchas casas que tienen luz eléctrica. Antes tenían ese servicio solamente las que estaban en la ruta del tranvía. Se abren los consultorios externos del Hospital Salaberry, proyectados por la División Arquitectura de la Municipalidad y se acuña una medalla para conmemorar el acontecimiento.
Malaquías Escandón inaugura dentro del Mercado Nacional de Hacienda la Fonda de Malacrías, así apodada por sus clientes, entre los cuales se contaron Lisandro de la Torre, García Sanchís, Atahualpa Yupanqui, el viejo Swift, Edmundo Kelly, Juan Lalor...
En 1925 e inaugura el segundo cine del Barrio, sobre la arteria principal, y se le impone el nombre de Cine Alberdi. Es propiedad de Pedro Accame, y se hará famoso por ]a concurrencia de personalidades artisticas, pues aparte de sala cinematográfica, es también teatral y de espectáculos: Gardel, Magaldi, Corsini, Charlo, Libertad Lamarque, Tita Merello, Rosita Quiroga, Hugo del Carril...
El Cuartel de Bomberos de Flores instala un destacamento en nuestro Barrio, en la esquina de Murguiondo y Directorio, frente al Café de los Angelitos y a los portones de entrada al Mercado Nacional de Hacienda.

Se fijan límites para el futuro Frigorífico Municipal por la Ordenanza 1874 del 23 de diciembre de 1927, que prevé su construcción: Bilbao, Tellier, Rodó y Murguiondo. Estos límites serán modificados en 1937.
Se autoriza a construir un edificio para Matadero y Frigorífico Modelo, en un plazo de dos años, en Rodó, Tellier, Murguiondo y Chascomús. La licitación se adjudica a la Compañía General de Obras Públicas S.A., por un total de $ 7.365.644 m/n., y se le fija un plazo para entregar la obra: fecha límite, el 25 de enero de 1929. Cuando, en 1930, la matanza de animales se traslada al edificio del Frigorífico Modelo y Matadero Municipal, de Tellier y Rodó, desaparece en forma definitiva la presencia de público en el sacrificio, y la Copa de Sangre se convierte en un recuerdo.
En 1929 El Club Atlético Nueva Chicago es campeón de fútbol de la División "B".
Víctor D'Apice funda y dirige Radio Información, que trasmite desde el Mercado Nacional de Hacienda. Una necesidad, según dicen debido a que:

"los centros de producción crecían muy lejos de la Capital y los medios de transporte, lentos y escasos, demoraban las noticias, únicamente aportadas al hombre de campo por los matutinos tradicionales. Distancias en información, en orientación, en actualización. Distancias entorpeciendo los intereses primordiales del productor, impidiéndole conocer, sobre la marcha, las posibilidades de envíos oportunos o los resultados de la venta de sus tropas”

LOZ Radio La Nación le brindó, el 28 de septiembre de 1925, su espacio inicial. Así nació el primer informativo radial especializado del país, único por sus características, que tuvo una consecuencia interesante, los primeros cien mil aparatos de radio vendidos en el interior fueron resultado incuestionable de ´La Hora Ganadera´.
En aquel entonces, la comercialización de haciendas, con su sistema de ventas "a fijar precio", favorecía el monopolio de los frigoríficas, atentando contra el productor, despojado de la tutela oficial. Sin que nadie se lo propusiera, a despecho de extrañas coacciones, Víctor D'Apice inició una cruzada sin precedentes que duró tres largos años. Sin presiones "la libertad de oferta y demanda" debía ser la base de una definitiva estructura legal. La campaña radial alcanzó esferas insospechadas. En julio de 1932 el presidente Justo, a través de su ministro de Agricultura y Ganadería, decretó los fundamentos de la "Ley de Carnes", que desterraba los monopolios y establecía el ordenamiento de una sana economía ganadera, a la vez que generaba la Junta Nacional de Carnes.

El periodista Soiza Reilly, en un comentario periodístico, expresa su asombro ante el progreso del Barrio, al compararlo con pocas décadas atrás. Dijo en la revista Caras y Caretas:
"Hace treinta años, quien haya conocido los campos desnudos, malolientes y pantanosos que se extendían como sábanas ante los Mataderos de Liniers, creerla sin duda que allí también estaba el "finis terrae;" allí comenzaba el reino de los monstruos: más allá, la nada. "Treinta anos fueron suficientes para que la mano formidable del progreso construyera este barrio fecundo"; y agrega: "No es un barrio cualquiera, sin color y sin alma: yo lo incluyo con admiración entre las más típicas repúblicas de nuestra Metrópoli: por el esfuerzo de sus habitantes, bien puede llamarse la República del Músculo. Es un pueblo de avenidas amplias, con árboles de sombra tropical, con grandes edificios fabriles; pero, sobre todo, con millares de casitas humildes, tan pulcras, tan limpias, que huelen a flores y a manjares sabrosos, a frescura de cal, a pino de tela, a mano de novia, a sopa de mamá, a tallarines de papá, a cabeza revuelta de niño que viene gateando a ofrecer un beso... Casitas hechas en días de fiesta, con las propias manos, con la economía de las diversiones.."
 
El progreso continúa. La población crece y se necesitan nuevas escuela, lugares de esparcimientos, transportes y comercios. Se siguen empedrando calles del Barrio, aunque todavía quedan muchas de tierra. En 1930 se forma la Asociación Amigos de la Avenida General Paz, para solicitar su trazado, y obtener la expropiación de las tierras necesarias y se apaga el último farol de kerosene
El 25 de junio de 1931, el barrio está revolucionado, se instalan gramófonos a galena por todos lados para poder escuchar el combate que por el título mundial de boxeo sostendrá el crédito del lugar, Justo Suárez con Billy Petrolle en los Estados Unidos del Norte. La desilusión es total, El Torito pierde luego de setenta combates en los que nunca había conocido la derrota.

El 6 de septiembre de 1930, el General Uriburu rompe el orden institucional por primera vez en la historia, y da inicio a un péndulo cívico militar que gobernará el país hasta 1983. Esto crea incertidumbre en todas las esferas nacionales. El Mercado, por ejemplo, acostumbrado a tener Directores por largos períodos, que conocían a fondo no sólo la actividad, sino también los problemas de cada uno de sus empleados, tuvo entre 1930 y 1931 dos directores que respondieron más a los vientos políticos que al conocimiento. De todos modos la situación internacional hace que la actividad del Mercado, el Frigorífico y el Matadero sea intensísima. Se exporta mucho: hasta la sangre de los animales faenados, que hervida, secada y clasificada se remite como abono a países de Europa. Solamente la Unión de Abastecedores exportó 1.805.868 kilos de sangre seca durante 1933.

El Bar de los Payadores se realizan mesas redondas literarias, políticas, poéticas, de lectura... Es un verdadero centro de cultura.
En 1933 se retira el monumento a la Piedra Fundamental, para dar lugar al grupo ecuestre del Resero que se inaugurará el 26 de mayo de 1934.
En este mismo año, a pedido de siete sociedades de fomento, el periódico Nueva Chicago solicita a las autoridades que llegue al Barrio un subterráneo que, saliendo de Rivadavia, doble por Olivera, continúe por Alberdi, Tellier y Avenida Nueva Chicago, y llegue hasta la Avenida General Paz. También se pide que la Avenida Nueva Chicago sea prolongada, y pase por dentro del Mercado Nacional de Hacienda, para ensamblarse con la Avenida Remedios, a fin de conectar el este con el oeste.
En 1935 se forma la Corporación Argentina de Productores de Carne (C.A.P.), que explotará el Frigorífico.
El presidente del Brasil doctor Getulio Vargas, visita la Escuela que lleva el nombre de su país, en Manuel Artigas 5951, y planta un retoño de roble. que hoy, ya inmenso, cobija toda una historia.
En 1936, un folleto dice: "Universidad Popular de Mataderos, subvencionada por el Superior Gobierno de la Nación - Manuel Artigas 6142 - Teléfono 68-0178 - Enseñanza de dactilografía, taquigrafía, dibujo, electricidad, radiotelegrafía, contabilidad".
Hay en el Barrio muchos frigoríficos, seberías, triperías y curtiembres. Algunas instalaciones ya son obsoletas.
En 1937, en un tiroteo en Alberdi y Guardia Nacional muere el Pibe Cabeza, cuyo nombre era Rogelio Gordillo, con domicilio en Manuel Artigas 5549, y de veintisiete años de edad. Hacía diez que delinquía, y fue muerto de un disparo.
El Hospital cumple bien con su misión: hay buenos médicos, y son muchos los pacientes, que vienen de otros barrios y también de la provincia de Buenos Aires. -Hay más nacimientos aquí que en la Maternidad municipal-dicen los médicos. Este año, todavía tiene el Hospital ambulancia de caballos, que es defendida por la población jamás se oyó una queja contra ella, y siempre surgían brazos para hacerla salir del barro.


El 12 de agosto de 1938 fallece Justo Suárez, el Torito de Mataderos, noqueado en Cosquín por la tuberculosis. Las personas que lo vieron morir, dicen que sus últimas palabras fueron: ¿Con quién peleo el sábado?" Fue una gloria del deporte, y en Mataderos ya se habla de perpetuar su memoria con un monumento. Al día siguiente sus restos llegan a Retiro, donde una multitud los esperaba, y al saber que serían conducidos directa mente a la Chacarita para ser inhumados, los presentes toman el ataúd, resueltos a llevarlo al Luna Park.
El fútbol, como el box, es pasión nacional y barrial. Hay muchas canchas por todos lados: de la República, en Cosquín y Emilio Castro; Alumni, en Alberdi y General Paz; Los Sin Iguales, del Témpano, etcétera, aparte las que tienen los clubes, y además de las que se forman en muchas calles para un partido.
Pero también se forma el Club Campo de Pato Corrales. Ganó casi todos los partidos, y sus copas de triunfo se hallan en el Museo Criollo de los Corrales.
En 1940 se produce lo que será el último duelo criollo en nuestro Barrio, en un bodegón conocido como La Mal Parida, en la esquina sudeste de Manuel Artigas y Tellier, entre el Japonés y un tal Fernández, apodado el Chino. Se habían desafiado el sábado anterior ante mucha gente, de manera que en el momento del duelo hubo numeroso público. Ambos murieron..., ¡porque la ambulancia del Salaberry llegó tarde!
En este año se inaugura el nuevo estadio del Club Atlético Nueva Chicago, en Francisco Bilbao al 6800; terreno que le fue donado luego de muchos trámites, por ordenanza municipal 11.813, con carácter precario. Para emparejar, hubo que rellenar casi dos metros. El día de la inauguración, jugó con Sportivo Barracas, y al vencerlo, Chi cago ascendió a la Segunda División.

En 1941 se inaugura la Avenida General Paz, el antiguo Camino de las Tropas o la antiquísima Circunvalación. También se le dijo Boulevard Circunvalación.   Se la critica, por juzgarla una de las obras que ahora de nominarían faraónicas. También se   comienza a entubar el arroyo Cildáñez en la parte oeste, desde Avenida General Paz hasta Murguiondo.   
La medicina se amplía con la instalación de numerosos consultorios de médicos particulares que atienden en sus especialidades. Se abre una sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires y varias sociedades de fomento y clubes de bochas y pelota a paleta.
 
El 16 de diciembre de 1945 se bendicen las cuarenta casas del "Barrio Cardenal Copello. La importante obra social que estas viviendas representan, Fue realizada por iniciativa del cardenal Santiago Luis Copello, con la generosa donación de la señora María V. de Sánchez Díaz, bajo la administración de Félix B. Marino, de la Federación de Círculos Católicos de Obreros. Al año siguiente gracias a la ayuda del Banco Hipotecario aumenta la edificación de casas particulares, y surgen así por la zona casitas individuales pertenecientes a pequeños propietarios, que vienen a trabajar excavando cimientos y levantando paredes, los sábados, domingos y feriados.    
El 3 de octubre de1946, el presidente Perón visita el Frigorífico, y el personal lo agasaja con un asado.   
En 1945 se formó el Sindicato de Obreros y Empleados de Casas Consignatarias del Mercado Nacional de Haciendas, siendo el primer secretario general Osvaldo Alegre. En enero de 1947 se firma un convenio colectivo de trabajo - el primero en la historia argentina - entre los consignatarios y los capataces y peones del Mercado, redefiniendo la escala de sueldos y asignaciones especiales. Fue firmado por Ignacio Balbiani, José I. Lastiri y Alejandro A. Pegasano por los consignatarios, y por Rodolfo Ibarrola, Escolástico Cidarez, Gregorio Cuitiño y Osvaldo Morán, por la parte trabajadora.
Es una época de fuertes antagonismos. La huelga declarada en 1948 en el Frigorífico municipal trae como consecuencia una terrible represión policial. Asimismo, en los primeros años del gobierno peronista, fue casi inminente el cierre del Mercado, debiendo intervenir Juan H. Crouzel, entonces Presidente del Centro, ante el Ministro de Economía, Miguel Miranda, para evitar este hecho que sin duda hubiera implicado consecuencias desastrosas para la economía argentina.   

Se inaugura el Barrio de los Perales, que consta de 45 monobloques de tres pisos. Se adjudican preferentemente a gente sin techo que proviene del interior del país. Son 1.090 departamentos.  
La Curia  Eclesiástica decide erigir un templo a San Pantaleón en aquel barrio. Demorará muchos años. Actualmente es muy visitado.  


Los cambios de la segunda mital del Siglo XX

En 1950, el Mercado Nacional de Hacienda y el Frigorífico Municipal pasan a depender del Ministerio de Economía y se crea el Instituto Ganadero Argentino cuyo capital se forma con aportes del Mercado y del Frigorífico.

En 1954 se funda el Rotary Club Nueva Chicago y se inaugura el Cine Gran Buenos Aires, en Avenida del Trabajo 5427. Funcionará durante unos treinta años.   Surgen el Centro Comercial de Mataderos y una entidad denominada Ocre, desprendimiento del Centro Comercial Alberdi, cuya finalidad será financiar pequeñas cantidades de dinero a sus socios para fomentar el comercio en la zona. Da inicio a una serie de entidades crediticias con el mismo fin.
 Aumentan los negocios y se diversifican los rubros, de acuerdo a las necesidades del momento. Se inaugura el cuarto cine en el Barrio: El Oliden, en la calle homónima al 1400. vereda este. El cine funcionará durante cinco años.  Abren sucursales numerosas entidades bancarias.
En diciembre  de 1956 se realiza en el Club Chicago el primer partido nocturno, con San Lorenzo de Almagro, quedando inauguradas cuatro torres de hierro y sesenta bocas de luz para lámparas de 1.500 vatios. Emiten una luz profusa que permite la realización de toda clase de espectáculos nocturnos. En 1958 se habilita una tribuna de cemento para 8.000 espectadores.
 

 Los empleados del Frigorífico, entran en huelga por mejores condiciones de trabajo. Muchos sufren de brucelosis y hasta el agente de policía de la esquina de Rodó y Tellier se enferma. La huelga es dirigida por el señor Román secretario general del Sindicato, y que pertenecía a la playa de vacunos.
En 1956, el personal del Frigorífico inicia otra huelga, para obtener la anulación de cesantías. El decreto 10.124, del 13 de junio coloca en dependencia del Ministerio de Agricultura al Mercado Nacional de Hacienda v al Frigorífico. Ya habían pertenecido al Ministerio de Economía; luego al de Comercio y ahora, a éste, pero el 18 de setiembre, del mismo año se restituye a la Municipalidad ambas entidades. Parece que hay desorientación en el Gobierno y se da el nombre definitivo a los establecimientos “Mercado Municipal de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires y Frigorífico Municipal de la Ciudad de Buenos Aires”. Incríblemente, 18 de octubre de 1957, el Frigorífico, denominado ahora Lisandro de la Torre y el Mercado de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires, dejan de pertenecer a la Municipalidad, y pasan al Ministerio de Agricultura.  Se crea una Junta Ejecutiva que luego será la Comisión Administradora del Frigorífico Nacional y Mercado Nacional de Hacienda, y se la faculta a normalizar el abastecimiento y organizar el trabajo.
En 1959 se pone en venta el Frigorífico Lisandro de la Torre, al no concretarse la propuesta presentada por el sindicalista Néstor Carrasco de entregarlo a los trabajadores. Finalmente se otorga el Frigorífico a la C.A.P., los obreros se oponen como pueden: ocupan el edificio, y pintan carteles que cuelgan de las rejas de los portones, y se los fija en las ventanillas de los tranvías 40 v 48. El 17 de enero de 1950, un tanque de guerra de diecisiete toneladas inicia el ataque para hacerlos desistir de su actitud y desalojarlos, lo que origina una huelga general en todo el país.

La década del 60 trajo un poco de sosiego a los turbulentos cincuentas. En 1961 el Centro de Consignatarios puso en el tapete un tema que se discutiría por los siguientes treinta años: la privatización y el traslado del Mercado. Lo primero se logró en 1992.
El progreso trae aparejado muchos cambios y con ellos la nostalgia. Cierran varios de los primeros cines, comercios primitivos y en el año 1961 dejan de funcionar todos los tranvías eléctricos de la Capital Federal, luego .de sesenta y cuatro años de servicio. Después se demolerá incluso el Hospital Salaberry. Aquilino Podestá decía:
Ya no volveremos a ver nuestra Ciudad desde sus ventanillas, ni a repasarnos las lecciones cómodamente sentados o arrinconados en la plataforma trasera. Ya no abriríamos más las puertas corredizas de la plataforma trasera, para cerrarla luego cuidadosamente, poniéndole el ganchito antes de bajar. Se habrá perdido el último signo de buena educación de los porteños. Plataforma delantera!... Las cosas que se cargaban en ella, y qué lindo, cuando solíamos, ir charlando con el mótorman en aquel palco ovant-scéne en movimiento!...”

Al desaparecer los tranvías, las calles se asfaltan, se quitan las plazoletas que había en la avenida Alberdi y se aligera el transito. Aumenta el parque automotor y con el mismo fin se retiran de la Avenida de los Corrales las plazoletas de tipo boulevard a pedido de los comerciantes, para agilizar el.tránsito
Se inaugura la pileta de natación del club Atlético Nueva Chicago, con un torneo internacional. Su trampolín, de diez metros de altura, es el único de Sudamérica, por su moderna estructura
 El 9 de Julio de 1964 queda inaugurado oficialmente  el Museo Criollo de Los  Corrrales, con misa, fiesta, reunión social y entrega de diplomas.
En el mismo año queda fundada la República de Mataderos, con la proclamación del doctor Rogelio Lovazzano como primer presidente. y  Rodricuez Salgado, vicepresidente.
En 1968 queda terminado el edificio mas alto del barrio. Son dos torres de Escalada 1015, de diez y catorce pisos. Se inicia la construcción de un complejo habitacional de tres cuerpos y nueve pisos , con entrada por Av. Juan Bautista Alberdi 6023.
El 11 de Junio del mismo año se fijan los límites geográficos de todos los barrios de la Caoital Federal. Los de Mataderos son: al norte, la avenida Emilio Castro, al sur, la avenida del Trabajo, al oeste, la avenida Gral. Paz, y al este, la calle Escalada.

La Municipalidad, promoviendo el progreso del barrio, levanta un gran teatro al aire libre, contiguo a la estatua del Resero, y dirigido por un nombre conocido internacionalmente: Lucas Demare. Contará con artistas de jerarquía, como Pedro Aleandro, Pedro Escudero, Zelmar Gueñol, Jacinto Herrera, Alba Mujica, Héctor Tealdi,etc. En la inauguración se representó “Un guapo del 900”. Estuvo presente el intendente Municipal, general (RE) Manuel Iricibar, acompañaqdo por su esposa y autoridades de las fuerzas vivas de Mataderos. Al final del acto, le fue entregada una medalla de oro, en nombre de la República de Mataderos.

Se presentó en el Museo Criollo de los Corrales el libro El Gaucho, de Irma Cairoli, que recibió un gran aplauso, luego de las palabras de elogiosa crítica  pronunciadas por Jorge Luis Borges.
El 20 de Junio se realizan en el barrio distintos actos en la plaza Onésimo Leguizamón, de Fragata la Argentina y Schmidel, es izada la Bandera Nacional, y a las diecisiete se inauguran las luces de mercurio.

Fue hasta bien entrados los años 70 un lugar de encuentro de payadores.
Por esos años se consideró la obligación de mejorar la infraestructura del mercado, que ya no respondía adecuadamente al gran caudal de operaciones que realizaba. En 1972 se inaugura un atracadero de camiones sobre la calle Murguiondo. Asimismo, se realizan ocho muelles, ciento treinta corrales para vacunos, cien corrales de venta, con pasarelas techadas, en el sector porcinos, y una playa elevada que puede albergar 500 vehículos. Además, el Museo contó con nuevas instalaciones y se pintó la Recova, que en 1979 será declarada Monumento Histórico Nacional.
El 22 de septiembre de 1977 se dispone por decreto el traslado del Mercado a la zona de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires. Rápidamente, como ocurrió a lo largo de la historia, empiezan los reclamos del personal del Mercado que se opone al traslado. En contra de Liniers hubo tanto argumentos económicos - fletes superfluos debido a que el ganado bajado allí debe ser cargado nuevamente hacia las plantas de faena del conurbano, ineficiente uso del parque automotor de cargas, aumento del desbaste, las lesiones y la mortandad animal - como funcionales - falta de modernización y emplazamiento urbano.
En contraposición se mostraron estudios realizados en 1968 y revisados a fines de 1976 que demostraban con argumentos ecológicos y socio económicos la viabilidad de esa ubicación geoestratégica de Mercedes. Se resaltaba tanto su confluencia de las rutas 5 y 41, que conectan con las rutas 33, 65, 51 y 6, y 2, 29, 3, 205, 7, 8 y 9 respectivamente, así como su cercanía a los ramales ferroviarios Sarmiento, San Martín y Belgrano, y las posibles combinaciones con el Mitre. Finalmente, se adujeron razones ambientales y sanitarias, resaltando la proximidad al río Luján y la abundante disponibilidad de agua potable en el subsuelo.
Mientras tanto, el Frigorífico volverá al Estado el 19 de septiembre de 1974, siendo creada el 5 de mayo de 1975 la "Comisión Interventora del Frigorífico Nacional", comenzando los despidos e indemnizaciones un año más tarde. El Frigorífico cierra sus puertas el 5 de agosto de 1977 y a principios del año siguiente el Museo de Anatomía Animal - luego conocido como Museo Teratológico - es trasladado provisoriamente a un local sobre la calle de la Torre, luego al interior del Mercado. Finalmente será demolido y sus lotes subastados entre fines de 1979 y mediados de 1980. Como si la década del ochenta comenzara para barrer todos los rastros históricos anteriores también es demolido a principios de 1981 el Hospital Juan Salaberry, un símbolo importante de la época de esplendor.
A mediados de la década del 80 se comienza a hablar nuevamente de sacar el Mercado de la órbita de la ciudad, que se ve acompañado por fuertes reclamos vecinales en 1984. Esta vez es Chascomús, y no Mercedes, el lugar elegido para el nuevo emplazamiento. Por decreto 721 del 15 de mayo de 1986 se dispone su traslado antes de 1989. La tendencia era intentar reemplazarlo con varios mercados regionales localizados en diversos puntos del país. Allí surgió la primera diferencia entre el Centro y las autoridades, porque mientras los primeros consideraban imprescindible que el o los nuevos mercados no distaran más de 40 kilómetros del actual, los segundos insistían en la necesidad de alejarlo, como mínimo, 90 kilómetros de la ciudad.
La década del noventa se inició con el tema de la privatización del Mercado, lo que se vio concretado en 1992. El año anterior se había constituido "Mercado de Liniers S.A." - una firma cuyos accionistas son 100 firmas consignatarias y de remates-ferias - con el objeto de presentarse a la licitación pública convocada por el estado nacional para otorgar la concesión de la administración del ex-Mercado Nacional de Hacienda de Liniers. El objetivo de la sociedad es mantener vigente un Mercado concentrador de hacienda como el de Liniers, formador y orientador de los precios ganaderos. No hay que olvidar que este mercado concentra alrededor del 20 % de la faena total del país, y el 50% de la faena del Gran Buenos Aires.
"Mercado de Liniers S.A." se hizo cargo del funcionamiento, el mantenimiento y la administración de histórico solar.


Gracias a su gran sentido comunitario, el barrio de Mataderos marcó un hito en la historia de la Capital Federal, ya que fue un símbolo de tradición y de fuente de trabajo en especial para las clases más necesitadas.
En términos de movilización social y popular, ocupó un lugar preponderante en momentos muy agitados de la historia política argentina, ya que dirigentes de establecimientos industriales de la zona poseían un gran poder de convocatoria.
Hoy el barrio se ha convertido en un símbolo del campo en la ciudad. Hay entidades de vecinos que trabajan para recuperar antiguos edificios históricos. Es un espacio cultural a cielo abierto, actualmente muy visitado por el turismo nacional e internacional.

El Escudo Barrial, que desde 1993 está colocado en la esquina de Murguiondo y Alberdi, fue elegido por las diferentes instituciones barriales designadas para ello y realizado por el artista Ricco.
Es emblemático debido a que resume en sus cuarteles la idioscincracia, el pasado y el presente del barrio.
En el cuartel superior izquierdo, aparece el edificio Central del Mercado Nacional de Hacienda, muy importante tanto por el lugar que se le reservó, como por lo que representa, puesto que fue a su alrededor que comenzó a nacer Mataderos.
En el cuartel superior derecho, aparece la síntesis de la industria, dado que nadie deja de reconocer que este barrio es una auténtica potencia industrial desde su nacimiento, y hoy aparte de la industria de la carne, dominan todas las otras, desde la cosmética a la del calzado, o la electromedicina, curtiembre, productos químicos, laboratorios de especialidades medicinales, alimentaria, metalúrgica...de manera que este otro cuartel tambien está muy bien representado.
En el cuartel inferior izquierdo, se presenta lo que hoy día tan desarrollado existe en Mataderos: la Cultura: la pintura, la música, las letras, han sido tenidas en cuenta por el artista y las colocó en el cuartel apropiado.
En el cuartel inferior derecho se colocó la figura del caballo pasuco.
 
Barrio Naón



Dentro de Mataderos podríamos decir que se encuentra un mini barrio llamado Naón, cuyos límites son:
La Av. Gral Paz, Emilio Castro, Carhué y Zequeira.
En 1942 era un desierto, no había ninguna casa contruida.
La sociedad de San Vicente  de Paúl contruyó las pirmeras  cuarenta casa tipo chalet que bendijo el Cardenal Copello, motivo por el cual la gente comenzó a llamarlas como “las casitas de Copello”. Están se encontraban a pocos metros de la Av. Gral Paz, sobre las calles Saladillo, José León Suarez, las que eran inmensos zanjones.
La sociedad anónima Balbiani comenzó a rematar terrenos en todo el barrio que comprende como límite las calles Carhué al este, Av. Emilio Castro al norte, Av. Gral Paz al oeste y Zequeira al sur; y donó el terreno donde luego se construyó, en 1945, la Iglesia Nuestra Señora de Luján de los Patriotas; en Av. Emilio Castro entre Carhué y Andagalá.
Entre 1942 y 1946 se vendieron todos los terrenos y con la ayuda del banco hipotecario, comenzaron a surgir viviendas. Los habitantes, fueron copiando el estilo de la construcción y fueron mejorándolas. La Municipalidad asfaltó todas las calles que aún no lo estaban y hoy es un barrio residencial, el más aristocrático de Mataderos, con aire puro, hermosas plazas y colegios primarios y secundarios.


Barrio de los Perales.

 Delimitado por las calles Francisco Bilbao, Avenidas Lisandro de la  Torre y Eva Perón,  deslinde con parcelas frentistas a las calles Carhué, Andalgalá, Irupé y límites con el Club Nueva Chicago.
El barrio encierra una gran cantidad de familias que conviven en más de mil departamentos que se distribuyen en cuarenta y cinco monobloques, de tres pisos cada uno.
Sobre la calle se ubica un viejo mástil que en su base, aún  se puede leer una inscripción que recuerda uno de los Derechos de los Trabajadores establecidos en la constitución del ´49 y que hace varios  años, fueran derogados, “el derecho al bienestar”.
La construcción denota las características típicas de las viviendas populares que fueron una constante en el proyecto revolucionario del  peronismo, donde la vivienda, no solo fue un derecho sino que fue una realidad para las clases trabajadoras. Fue inagurado por María Eva Duarte de Perón “ Evita” el  2 de septiembre de 1949,  bajo en nombre de Barrio Parque de los Perales, hoy se llama Manuel Dorrego.
Muy cercano a la calle Monte  al 6865; se encuentra la iglesia San Pantaleón ( sitio que detallaremos más adelante).

Barrio de las Tripas.


Abarcando prácticamente desde Av. Eva Perón hasta Av. Directorio y desde Murguiondo  hasta Escalada, zona que tiene alrededor 117 manzanas se conocía  como “ El barrio de las Tripas”, porque allí se encontraba industrias de triperías, graserías; saladeros de cueros y curtiembres, conjunto de actividades que dio nacimento al uso de ese nombre.
La curtiembre más antigua fue la de Domingo Casal, instalada en la esquina de Araujo y Arrecifes, habiendo iniciado actividades en 1902. En 1903 se instaló en Pola 2014 la grasería de Don Luis Cattáneo, que trabajó hasta 1918 en que cedió a los hermanos Nardelli de Cappelletti fue a vivir a la esquina de Remedios y Miralla; al año siguiente llego Luis, después otro hermano de nombre Antonio y finalmente Narciso; se iniciaron comercialmente fabricando velas hasta que la compraron la grasería a Cattáneo.
Los Nardelli trabajaron mucho, les fue comercialmente bien y fueron los primeros en aparecer en el barrio con un Ford a Bigote, y más adelante cuando compraron un “ Gran Payge” fue la locura del barrio y del sobrino, don Arturo Segata.

Villa Galicia.


Le decían Villa Galicia a la zona comprendida desde Miralla y Gral Eugenio Garzón hacia el este, debido a que la mayoría de habitantes eran españoles. Desde allí hacia el oeste dominaban los italianos por lo que le decían “ Villa Italia”. Ambas colectividades rivalizaban en labariosidad y fecundidad y estaban cimentando la grandeza de nuestra patria.
En los límites de “Villa Galicia”, en Escalada y San Pedro,  por el año 1928, se instaló el primer consultorio médico El doctor clínico y cirujano Isidoro Morano, recordado por los  habintates más antiguos del barrio ya que era un hombre muy sabio y humano.
En la actualidad, siguen vivnedo muchas familias descendientes de españoles, pero podemos encontrar tambien, una amplia colectividad boliviana.

Parque Juan Baustista Alberdi.


 Es un hermoso parque. El intendente Cacciatore había ido a Europa a estudiar   la modelación de parques y plazas. El Espacio de éste, de varias héctareas, había estado ocupado por las instalaciones del Mercado Nacional de Hacienda. Cuando se anunció la inauguración de la obra con la presencia del intendente Cacciatore y otras altas autoridades municipales, todos los habitantes de Mataderos se hicieron presentes, quienes admiraron y se maravillaron de las fuentes,  del interior del Parque, de  las aguas danzantes iluminadas con luces de  distintos colores, del lago artificial que parecía un cuento de hadas,  de la  cascada y  el anfiteatro.
Los juegos infantiles eran desconocidos por su variedad y cantidad, lugares con hornallas, parrilas y asientos; canchas de tenis y fútbol; cestos para papeles; luces de mercurio; bancos de madera con respaldo, un alto mástil y  árboles de gran variedad.
En la parte elevada una moderna confitería y frente a esta, salones para reuniones, exposiciones, distracción, deportes y hasta una venerable palmera del Mercado fue conservada durante la excavación. Alguien le dijo a Cacciatore; Sr intendente, 100.000 mataderenses  lo están aplaudiendo por esta hermaosa obra , y él les respondió; “la cuidad lo merecía”.
Los comentarios eran extraordinarios. Las novios llegaban para fotografiarse ante las fuentes, el lago, la cascada, como un recuerdo imperecedero, porque era algo jamás  visto y sumante bello. Es por esto que los  residentes la denominaban Plaza de Ceremonia.
Pero a partir de 1983 comenzó el abandono. La cascada dejó de funcionar y la fuente de arrojar  agua privando al público de las  bellas aguas danzantes, para ser mancillada con leyendas políticas, fue destruida y desmantelada de tods los objetos decorativos.
El anfiteatro fue despojado día a día de sus instalaciones, el lago artificial se secó y el espacio se convirtió en un vacidero de desperdicios.
Esta situación se mantine hasta la actualidad.

Plaza Doctor Onesimo Leguizamon.


Se encuentra en la intersección de las calles Ercilla, Fragata La Argentina, Guamini y Schmídel.
Gracias a esta plaza la zona comenzó a poblarse.
En el extremo sudoeste, se encuentra una placa de bronce que dice; “ DR. Onésimo Leguizamón. Magistrado, Catedrático, Legislador”.
La plaza está  adornada con muchos árboles, con juegos para niños y bancos de madera.

Esta ubicada en la zona noroeste de Mataderos llamada Barrio Naón, embellecida con flores y luces y rodeada de hermosos chalets y viviendas familiares.
Sobre la parte oeste, el 14 de noviembre de 1986 por suscripción pública, se inaguró un monumento de la Madre, del escultor Perlotti, centro de los festejos anuales encabezados por la República de Mataderos.
En la parte este se encuentra un mástil en el que la bandera se suele izar para las conmemoraciones patrias.


Plaza Henry Dunant


 Fue inagurada oficialmente en 1963. Esta plaza está ubicada en la zona sudeste de Mataderos,  a  pocos metros de la denominada 17 de mayo, y sobre Caroya al oeste, Chamical al sur, Guardia Nacional al este y junta al norte, con 6.806 m2  se superficie.
La calle Basualdo la corta en el extremo oeste, mientras que en la mitad de la Plaza hacia el sur, nace el pasaje Cuyo es decir este nace en Chamical y termina en  Av. Eva Perón.
En la plaza hay altas araucarias y otras variedades, tambien posee luz de mercurio.
Sobre la calle Junta hay un  monolito con una plaza de bronce que dice paseo Henry Dunant, fundador de la Cruz Roja internacional.

Plaza de los Mataderos.


Este espacio verde delimitado por las Calles  Av. Lisandro de la Torre, Tapalque,Timoteo Gordillo y Bragado.
Anteriomente estos 100.000m2 de terreno eran un baldío, luego se recuerda una cancha de fútbol del Club Social y Deportivo Las Cuatro FFFF, casi sobre la calle Bragado, tambien jugaba allí el equipo del club Albión. Posteriomente apareció una hermosa quinta de verduras que porveía a particulares y a revendedores. Luego cuando esta terminó quedo un gran espacio verde que la gente comenzó  a llamar Plaza de los Mataderos.
Esta plaza, de una manzana, es una de las más grandes del barrio y también es una de la más completas.
Tiene bancos, bebederos, cestos, juegos infantiles y lugares de diversión para los jubilados. Tiene un mástil que los vecinos suelen usar en eventos patrióticos. Está iluminada con luces de mercurio y los árboles que la rodean son añosos.
En la mitad de la plaza si inaguró en 1968 el busto de bronce, sobre un monolito de granito del gran payador Gabino Ezeiza, colocado por la agrupación Tradicionalista Gabino Ezeiza.

El nombre impuesto a la plaza es un homenaje a los mataderos que exsistieron durante 81 años desde que se inaguraron el 21 de marzo de 1900 hasta 1981, en que la matanza de animales paso a realizarse en mataderos particulares, en la  provincia de Buenos Aires.

Plaza 17 de mayo.


Esta plaza se encuentra ubicada en las calles Caroya y Basualdo y por el medio pasa la calle Monte.
Fue inagurada en el año 1942 un 17 de mayo, con la presencia, según cuentan los vecinos, de autoridades municipales en el palco que se levanto a esos efectos,  y en el que ocuparon un lugar preponderante los integrantes de la comisión Directiva de la Sociedad de Fomento  17 de mayo, que lucharon por la urbanización de ese espacio baldío cortado por la calle Monte.
En la plaza  se puede observar un mástil en el que hay una placa de bronce recordatoria del nombre de la Sociedad de Fomento, cuyo presidente fue Jose Cuanquiero; su vice Juan Liñares y los vocales Pedro Fernández, José Grillo, Manuel Liñares.
Este mástil  es muy cuidado por los vecinos más antiguos del barrio, donde izan una bandera en las festividades patrias.
Cuenta con árboles añosos y frondosos, especialmente araucarias,  bancos y juegos infantiles. Por las veredas vecinas se pueden observar árboles frutales como paltas, naranjas y hasta castaños.

Plazoleta Alfredo L. Palacios

Se encuentra ubicado en la zona noroste de Mataderos, minibarrio Naón, delimitada por Fragata Trinidad, esta calle nace en Emilio Castro y cortada por la placita sigue hacia el sur; al oeste de Saladillo; al este José León suarez y al norte Acasusso. Posee además juegos infantilesy gran variedes de árboles.

Plazoleta Doctor Antonio del Pino.


Ubicada sobre Av. Emilio Castro, vereda sur, entre las calles Martiniano Leguizamón y el ensanche provocado por la diagonal dela la Av. Con la calle Murguiondo. Frente a la parroquia de San José.
Posse gran variedad de árboles y juegos infantiles.
En la parte este de esta plazoleta, el 31 de octubre de 1987, con autorización municipal y a pedido de entidades de la zona, se inaguró un monumento, obra del escultor Orio del Porto, que con mármol de carrara esculpió la efigie del beato Luis Guanella, eminente educador universal, este monumento lleva su nombre.
Debido la  voz polular de algunos vecinos de la zona que la laman Plazoleta Guanella se colocó cerca del monumento una placa que lleva su nombre.


Plazoleta Fernando Ghio.


Se ubica en Coronel Cardenas y Andalgala.
Esta Plazoleta era un terreno baldío que tomó vida a partir de la instalción el 20 de octubre de 1967, por parte del Centro Comercial de la zona. En ella se encuentra el monumento a la Madre, escultura de autor desconocido, este en su pedestal se encuentra una placa que dice:” Cenrtro Comercial de Avenida de los Corrales y Adyacencias. Posee una particularidad del resto de las demás, esta tiene gran cantidad de flores todo el año, que están puestas en enormes floreros cuyo símbolo es un homenje  a todas las madres. Desde su inauguración hasta el día de la fecha todos los vecinos realizan algún tipo de celebración el día de las madres.
En 1971, el Centro comercial obtuvo del gerente del Banco Rural mataderense, la colocación de juegos infantiles y un mástil.
El lugar esta iluminado por luz de mercurio y la zona esta rodeada de friforíficos.  


Plazoleta Luis Jose de Tejeda.


Se encuentra ubicada en las intersecciones de Carlos Javier Benielli, Teniente de Navió Cándido de la Sala, Julián Aguirre y Cosquín.
Se ingresa a la plazoleta por Cosquín al 1450 de donde se obtiene el panorama real de la zona. Esta Rodeada de casas de plante baja, y algunas de dos plantas de arquitectura moderna. Los habitantes de la zona son de clase media alta.
Posee juegos infantiles, bancos y gran varidad de árboles.

Arroyo Cildañez


Por la calle Francisco Bilbao y Proveniente de la  provincia se hallaba el arroyo Cildañez, era un zajón bastante grande que media de orilla a orilla unos 8 metros y su profundidad llegaba a más de dos metros , avanzada por dicha calle entonces conocida  por  Merlo, se metía por los Mataderos, doblaba  hacia el norte por Murguiondo, proseguía hasta Remedios donde recibía un afluente de las aguas servidas y sangre de animales faenados, se ensanchaba hasta unos 10 metros de orilla a orilla y  continuaba derecho hasta Guardia Nacional aproximadamente, donde volvía a doblar hacia el sur rumbo al riachuelo.
Hacia el año 1914 fue excavado un poco más para poder dar paso a las aguas; en esos años se sentía en nuestro país la escasez de muchas cosas y tambien de trabajo, y la miseria rondaba por todas las clases sociales.
Cuando la municipalidad inició las excavaciones del arroyo, muchos empleados públicos y otros que se hallaban cesantes, ante la escasez de actividades, se presentaban a realizar cualquier trabajo con tal de estar ocupados y poder ganarse unos pocos pesos por día, con los que lo lograban subsistir y mantener a sus familias.
Así se vio a  ex empleados que habían sido jefes de sector de ministerios, de escritores, de estudiantes, que acosturmbrados a tener uñas púlidas, sus zapatos lustrados, su camisa blanca, comenzaron a realizar trabajos en el barro con un pico y una pala. Desempeñándose como obreros.
Por el año 1912, se vio que Lavanillo miembro de una familia aristocrática de la zona, contruyó  sobre el Cildañez un puente de maderas  muy gruesas que permitía pasar las chatas y los carros, este  puente denominado “puente privado” comenzó a ser explotado por Lovanillo, donde se cobraba cinco centavos para las personas y diez centavos para los vehículos; los conductores de los carros pagaban sin chistar, pero la gente insistía que aquello era una barbaridad y Lovanillo luego de hacer sus cálculos vió que sus ingresos solamente por los carros llegaban a más de un peso por día y que  para su subsistencia alcanzaba, por lo que comunicó a la gente que podía pasar gratis.
En 1941 el arroyo fue entubado la primera parte y más tarde, la segunda, correspondiente desde la calle Remedios en adelante.


Ex Sede del Banco de la Nación


Ubicado en el interior de el Mercado de a Hacienda de Liniers,  fue anteriormente antecesor del Banco de la Nación  ubicado en la Av. Juan Bautista Alberdi 6502.
Se inauguró el 16 de noviembre de 1909 quedando instalado en la Capital dentro del predio del Mercado una dependencia de la sucursal Flores del Banco Nación. En 1921 por resolución del directorio del banco fue elevado a la categoría de agencia y comenzó a funcionar en su carácter autónomo a partir del 9 de marzo de 1921. En marzo de 1925 esta agencia se traslado a un edificio alquilado en la calle Tellier 2349.
A partir de 1950 comienza a denominarse agencia de Nueva Chicago hasta nuestros días.
En 1981 comenzó a funcionar en la Av.J.B.Alberdi 5960 en una sede provisoria y en octubre de 1982 se instala en el local propio remodelado que corresponde a su actual emplazamiento.
Hoy este espacio funciona como un atractivo cultural, donde se exhibe obras pintorescas y escultóricas de artistas de Mataderos.

En cuanto al servicio bancario, se comenzó a atender con las instalaciones, en el interior del establecimiento de una agencia del Banco de la Nación Argentina, que ocupaba una casilla de maderas, apenas entrando, a la derecha y para llegar al local había que subir tres escalones.
Esa agencia permaneció allí hasta ser instalada en un local exterior de la Recova.
Cuando más tarde volvió al interior, se encontró con la competencia, pues habíase inaugurado una sucursal del Banco de Galicia, como mucho más tarde lo hizo el Banco Ganadero.



Mercado de Haciendas de Liniers



En 1884, los desbordes del Riachuelo llevaron a las autoridades a planear el traslado de los antiguos mercados a una zona más alejada. El nuevo lugar no tenía nombre oficia, aunque se sabía que era al fondo del partido de Flores, en los pagos de La Matanza, media legua al sur de Liniers.
La piedra fundamental de los mercados se colocó el 14 de abril de 1889 y en 1890 se aprobó el inicio de las obras. Luego de muchas dificultades, se inició la construcción sobre 8 hectáreas y se formó una sociedad anónima encargada de la construcción y posterior administración de los Nuevos Mercados Públicos de la Capital.
En 1895 se loteó el predio y se abrieron las calles Murguiondo y Camino ancho, quedando establecidos los límites del futuro Mercado de Liniers, entre las Av. Murguiondo, Campana, San Fernando y Directorio. El Camino ancho se llamó desde 1901 Av. Nueva Chicago, recibiendo en 1949 su actual denominación: Av. de los Corrales, acceso principal al Mercado de Liniers.
La Recova, donde hoy funciona el Museo de los Corrales Viejos, fué refaccionada en 1899. El barrio que empieza a surgir alrededor del Mercado, presto a terminarse se conoce con el nombre de Nueva Chicago, debido a que los especialistas consideraban que las nuevas instalaciones no tenían nada que envidiarle a las más modernas construcciones norteamericanas. Ese, era el nombre oficial, mientras que las crónicas de la época los denominan "Liniers" y la población simplemente "Mercados".
El 21 de marzo de 1900 se faena el primer animal, asistiendo mucha gente al evento y el 01 de mayo de 1901 comenzó a funcionar oficialmente el lugar, llenando las calles de hacienda para algarabia de los más chicos y algunos sustos para los grandes.
Las reses se faenaban en una gran playa empedrada, llegando la sangre de los animales al arroyo Cildañez, apodado desde entonces "arroyo de la sangre". Asimismo se inaugura un transporte de carnes que llevaba sus carga desde el Mercado hasta Rivadavia y Lacarra, desde donde el frigorífico Anglo Argentino la distribuye en el mercado interno.
Los obreros y empleados del mercado, deciden asociarse y el 09 de julio de 1902, se forma la primera agrupación sindical del Mercado, ocupando el local de San Fernando y Arrecifes.
Al cumplir su primer lustro de vida el Mercado y Matadero funciona como un relos. Todo el engranaje comercial que va desde la llegada del animal vivo hasta la distribución en las carnicerías se hace dentro de Liniers. Las 97 playas de matanza forman un símil de herradura en la cual se trabaja incesantemente. En estos primeros años varios jóvenes merodean la actividad para sacar la grasa de los animales faenados y vendérsela a los fabricantes de sebo, pero este negocio terminó al instalarse en 1929 el frigorífico dentro de Liniers.
En 1915 la Municipalidad obliga a faenar en cuatro partes las reses destinadas al consumo interno.
Entre los personajes históricamente reconocidos con la historia del Mercado, se destaca Alejandro Mohr (1874-1937) quien fomentó el progreso del barrio desde su banca de edil porteño. Las numerosas placas que rodean su busto, a la entrada del Mercado, dan fe de su constante interés por mejorar las condiciones de vida y de recreación de los habitantes de Nueva Chicago. En 1925 Víctor D´Apice (1901-1961) funda y dirige Radio información, que transmite las cotizaciones desde dentro del Mercado. Su hermano mayor, Esteban, ya era reportero del diario "La Nación".


Matanza de animales


Las matanzas se realizaban en el Mercado y Matadero, en las playas “ad-hoc” que estaban todas juntas, formando una especie de herraduras.
Una vez sacrificado el vacuno, se lo colgaba y se le abría el vientre, sacándoseles el mondongo, el hígado, la hiel, las tripas, etc. En esa época todo se hacía a mano, por lo
cual todo ese “tripero” se lo colocaba en el punta de la bota para desorillarlo, se lo ataba y se tiraba para que se escurriera, formando una especie de madeja y hecho ese trabajo, se la tiraba al carro que transportaba la tripería.
Llegada ahí la tripa era virada - se la daba vuelta para poder lavarla -; se unían las puntas y se la hacía escurrir para luego rasquetearlas, generalmente con una rasqueta de madera para hacerle caer el sarro, es decir para volverla a limpiar lo mejor posible.
Luego de haber sacado esa tripa fina se obtenía el intestino grueso que era usado para hacer los salames, y también el denominado “tripón” o “tripa ciega”, que a igual que cualquier intestino se lo daba vuelta para limpiarlo y rasquetearlo y recién entonces comenzaba la tarea de clasificación, la que se hacía por “calibre” tanto por la tripa orilla como con los tripones de salame, pasando seguidamente a una batea llena de agua y naturalmente, al no existir aún los compresores se usaba una caña con la que se soplaba, con la finalidad de verificar el calibre de cada intestino, con los que se hacían madejas y se procedía al salado, colocándoselas sobre una mesa de mármol, donde se los hacía escurrir nuevamente, para retirarlos al día siguiente y colocarlos en piletas o cascos para su conservación.
Se podían conservar por espacio de varios meses, pero ese trabajo se hacía para poder vender eses tripas a los “chancheros” como se decía entonces a los fabricantes de embutidos, pero buena parte de esa producción se solía exportar a Europa, especialmente a Alemania, entrando generalmente por el puerto de Hamburgo, de donde luego a su vez era remitida a los Países Bajos y otras naciones de aquel continente.
El proceso con los animales ovinos y cerdos era prácticamente el mismo; para la matanza de los cerdos había unas 10 playas que pertenecieron entre otros, a Tronconi, Trápani, Vieytes, Mezzadri, etc.
Con respecto a los cerdos, actuaba mucho la Inspección Veterinaria puesto que se detectaba muy seguido la enfermedad de la triquinosis; en ese caso se decomisaba, aunque se sacaban los jamones que se hacían hervir para poder salir a la venta como jamón cocido, mientras que el resto del animal se tiraba o iba a los “tachos” para graserías y jabonerías.
En cada playa había una inmensa olla que contenía agua semihirviente, a una temperatura ideal para poder desollar al animal y sacarle las cerdas; en esa olla solían entrar hasta 10 animales, eran desollados a mano, es decir con la rasqueta de madera o de hierro, que se usaba como espátula.
Limpiado el cuero, se retiraba el cuerpo del animal y se lo colgaba en una ganchera para proceder a la apertura de su vientre, con la finalidad de sacarle las menudencias, o sea tripa de orilla, culata - intestino grueso - , etc. y se hacía el mismo procedimiento
que con los animales vacunos.
Esa actividad era desarrollada por mucha gente, pero sobresalieron las empresas bien constituidas como la de Albertelli, Nicolino, Nardelli y otras que fueron cimentando el progreso del barrio, a pesar que desde sus establecimientos, por el solo hecho de lavar los intestinos y de carecer de instalaciones sanitarias apropiadas, se desparramaban malos olores que subsistieron durante mucho tiempo, hasta que la Municipalidad fue obligando a las empresas a modernizarse y además muchas de las actividades que durante años se realizaron afuera, pasaron a partir de 1929 - 1930 a concentrarse en el edificio del frigorífico que fue conocido hasta su desaparición como “Lisandro de la Torre”, ubicado en la intersección de las calles Murguiondo, Rodó y Tellier.
Mucho mas tarde hacia comienzos de la década del 50, comenzó a industrializarse la tripa para hilo quirúrgico; luego del proceso ya explicado, mediante la cortadora eléctrica de tripas, una máquina que tiene varias cuchillas circulares, corta los intestinos y luego a mano se procede a su clasificación y selección. Se mide su longitud, que suele ser generalmente de 30 metros cuando se trata del intestino delgado y de 6 metros el grueso, y se remite al Laboratorio donde empieza otra actividad consistente en la torsión hasta obtener el hilo quirúrgico. Este hilo debe ser vacuno, pues se comprobó que el organismo humano lo asimila mejor que al ovino que se usó durante un tiempo.
Para hacer chorizos se usa el intestino delgado, mientras que el grueso se usa para los salames, la vejiga para la mortadela, la culata del cerdo sirve para el envoltorio del “paté”, el tripón para la mondiola, y la tripa delgada ovina, para hacer las salchichas.


Principales comercios y bares del barrio

Bares

Bar Oviedo

Ubicado sobre la Avenida Lisandore de la Torreal 2407. Es el más tradicional de barrio y demuestras todas las características principales del barrio y la arquitectura utilizada en esa época para los bares de ese tiempo. Se inauguró en 1900 y era llamado el” bar de los payadores” ya que ahí se juntaban, los sábados y domingos, grupos de personas donde cada uno expresaba sus payadas. Además se realizaban tertulias literarias se hacían regiones sociales para resolver las cuestiones del barrio

Bar Los Patos                         
                                                                                       
Localizo sobre la Avenida Directorio. Es el almacén más antiguo del barrio donde era el principal despachador de bebidas del año 1900.
En este también se realizaba peñas donde cada uno de los pobladores podría demostrar su destreza en las actividades literarias.
 

El Cedrón


  Esta pizzería ubicada en  la Avenida  J.B. Alberdi también llamada “Esquina Breccia”, aloja una placa homenajeando Alberto Breccia quien eximio grandes dibujos de historietas, realizador de “Eternuate”. Además posee la escultura una de los grandes boxeadores argentinos Justo Suarez, también llamado “el torito de mataderos.

Almacén Lombardo “La escalerita”


Localizado sobre la calle Eugenio Garzón 7361. Uno de los más antiguos del barrio en 1900, con la particularidad de que los compradores no tenían necesidad de bajarse de caballo para ser atendidos ya que eran atendidos por una ventanilla cómoda y accesible por el tiempo, lo que hacia una gran ganancias de tiempo para los gauchos trabajadores del Mercado de esa época.


Almacén de Cardara

En Av. Eva Perón entre Coronel Cárdenas y Guatiní, hubo una casa, la más antigua de la zona construida en 1879 y allí vivía don Pedro Cardara con su familia, considerándosele uno de los primeros pobladores.
La casa era conocida porque, entre otras razones tenía en la parte de adelante un peral, unos eucaliptos y magnolias.



También era un almacén de ramos generales, donde solían parar los vascos que llevaban los tachos de leche al Once, y al volver, lavaban en las canillas de Carrara los recipientes y los llenaban de vino que compraban allí. Sobre la cornisa de la azotea podían distinguirse diversos maceteros y una hermosa figura de cabeza de indio, tallada en madera. Era una escultura de extraordinaria belleza, producida por los indios de las Misiones, fue donada por la familia Carrara al artista Castagnino cuyo museo integra.



Boliche del peligro


En la Avenida Campana y el Camino de las Tropas en los terrenos que fueron de la familia Estrugamou, hubo un negocio que fue conocido como “El boliche del Peligro” o “Almacén del Peligro” que era explotado por un italiano.
No se sabe si esa denominación era por la zona o por el italiano; en realidad, unos kilómetros hacia el oeste, cuando se aventuraban a pasar los que ahora llamamos Camino de Cintura, los lecheros, chateros, etc. iban siempre acompañados porque existía un real peligro de ser asaltados y ese camino sí era conocido como “El camino del peligro”.
Algunos decían que asistir a ése almacén era peligroso porque el dueño no permitía nada fuera de la ley y ni siquiera la más mínima pelea.
Invariablemente, ante cualquier amago de camorra, el italiano, para defender el prestigio de su negocio, “le rompía las costillas a golpe” o dando intervención a la temida policía de la provincia. Hubo otro negocio con ese nombre estaba ubicado frente a la Estación La Tablada, propiedad de otro italiano don Pedro Capuzzi que tenía la particularidad de ser muy trabajador y tartamudeaba un poco.
Se dedicaba a llantar ruedas.



Centros Asistenciales

Principales Hospitales de Matadero


Ex policlínico del Frigorífico Lisandro de la Torre

Este hospital ubicado en Murguiondo, atendía a todos los empleados del frigorífico de Lisandro de la Torre donde había gran nivel académico en doctores


Hospital Salaberry

Juan F. Salaberry fue el donante de los terrenos de la manzana comprendida en las calles Juan B. Alberdi, Cafayate, Bragado y Pilar, en los cuales se construyó en 1915 el hospital que llevó su nombre. Era un integrante de una de las firmas más importantes de consignaciones que comenzó a trabajar en el Mercado Nacional de Hacienda desde los primeros tiempos; decidió donar sus terrenos con la condición de que fueran utilizados o para hacer una plaza o para construir un hospital.
Al inaugurarse fue considerado de primera línea, siendo su primer director el Dr. Garzoglio que había iniciado la atención de pacientes en una Estación Sanitaria denominada “De Liniers” ubicada debajo de la recova en el ala izquierda del conjunto edilicio.
Este hospital luego de funcionar durante 66 años, el 10 de abril de 1.981 fue trasladado al
edificio monumental del Hospital Santojanni, fuera de nuestro barrio, pero a pocos metros del límite norte, donde todos los médicos que atendían allí siguieron trabajando en este otro lugar.
En sus comienzos la ambulancia era tirada por caballos cuando las calles eran lodazales y cual una aventura en la zona de Mataderos y Matanza, era tan peligroso el recorrido físico como el ambiente social por lo proclive al delito.



Primeras Escuelas de Mataderos

Primera  escuela


Su primera directora fue Sra. María Ragio de Batín y la Maestra Magdalena Bernigolle nombrada 16 de febrero de 1899.
El primer alumna fue Argentina Bonarcossi de  ochos años,  hija de italianos.
El segundo alumno fue Carlos F.Barti(  hijo de la Dra.)
Y el tercer alumno fue Alejandro Carrara de 11 años
La escuela era denominada escuela de niñas categoría infantil N°9
En el mismo edificio mas adelante estuvieron los varones por lo que también le decían “escuelas de varones” que dirigió el maestro don Diego Espinosa


San Vicente de Paúl


Al principio hubo oratorios en distintos lugares, luego un altarcito de madera que se guardaba en un baldío de Provincias Unidas y Guardia Nacional. Los llevaban los domingos los Boy Scouts a cualquier esquina, donde luego de tocar algunos instrumentos musicales, reunidos un par de decenas de personas, iba el Padre Luis Naón u otro que provenía de lejanos flores, y celebraba la misa. En 1913 se coloco la piedra fundamental de la primera parroquia: la de San Vicente Paúl, sobre a calle Manuel Artigas al 6100 que fue inaugurada en 1922, pero sin la presencia de su fundador, ya que al revisar las campanas dos días antes, callo desde lo alto y falleció en el acto. Las autoridades eclesiásticas denominaron a la Iglesia San Vicente de Paúl en su homenaje ya que pertenecía a la Congregación Vicentina. Su construcción demoró 9 años.  
La población se iba formando con el aporte de la inmigración italiana y española, de sentimientos muy religiosos, y la iglesia resultaba pequeña para albergar a tanta gente.



Nuestra Señora de la Misericordia

En 1932 por el esfuerzo y empuje de las hermanas de la Misericordia, se inicio la que con el tiempo seria la Parroquia Nuestra Señora de la Misericordia en la esquina de Lobos y Larrazabal, para cubrir las necesidades espirituales de un creciente grupo de vecinos que se Iván afincando por la zona y trabajaban en la industria de la carne y sus derivados.
Al principio fue solamente una carpa, debajo de la cual se celebraba la misa, se enseñaba catecismo y a leer y a escribir. Los vecinos, los comerciantes comenzaron a llevar ladrillos, aportaron su trabajo y la iglesia de material comenzó a surgir en lo que hoy son los sótanos de la Escuela Parroquial, En la parte superior se construyo un salón que fue usado como centro de la actividad social enseñándose además allí, corte y confección, bordados, pinturas, radioelectricidad, y todo aquello que propendía a perfeccionar al ser humano, moral y materialmente.
En la década del ´40 la acción de los sacerdotes fue generadora del crecimiento sin prisa pero sin padres Fazio y Trabuco, que dieron gran impulso a las instituciones Parroquiales, fundándose allí la “JOC” a iniciativa del Circulo Católico de Obreros. En 1949 se inicio la construcción de un colegio, el gran salón de actos se dividió en aulas grandes y ventiladas dando nacimiento a la escuela primaria. En la década del ´50 la otra gran obra, del templo Parroquial en lo que hace a su estructura, paredes exteriores y techos, y en 1962 nace el colegio Secundario “Instituto Vespertino Modelo”
Los padres Bordón y Arnosini continuaron los trabajos, incorporando vecinos para formar la gran familia de “Nuestra Señora de la Misericordia”. El padre Rossi, logro afianzar el espirito Cristiano de la comunidad y mejorar materialmente las instalaciones terminando la parte interior del templo, resulto en un estilo colonial español, que mucho tiene que ver con las tradiciones mas caras y gauchas de este llamado “barrio de las tripas”
La Iglesia de San Cosme y San Damián

Se venera a los Santos Patronos de la Salud y su templo
está en la Ulrico Schmidel 7400.
Comenzó a funcionar como Capilla de los Italianos en el barrio Cardenal Copello.

La Iglesia y Santuario de San Pantaleón

Se encuentra ubicada en Monte 6865.
Es el primer santuario que se le dedica al santo que fuera médico milagroso martirizado y degollado.
La Asociación Devotos de San Pantaleón entroniza en el año 1942 en la Parroquia de San Roque una imagen del Santo traída de Borgo, Italia.
Más tarde el arzobispado destina los terrenos que habían sido cedidos por la Municipalidad para que se construya la Parroquia.
Mientras se construye el templo el Pbro. Luis Cimino, párroco de la nueva Parroquia, consigue la donación de dos tranvías en desuso y los acondiciona, uno como vivienda y el otro para salón de catequesis.
Actualmente este templo consta de dos santuarios, uno nuevo que se alza delante del viejo santuario, adonde los días 27 de cada mes llegan fieles de todas partes.

La Parroquia San Pio X

Ubicada en Basualdo 750,
Fue construida en el año 1954.
En el centro se encuentra expuesta en una vitrina una sotana y una reliquia que habían pertenecido a San Pío X.

La Parroquia del Tránsito de San José

Fue erigida en 1930
Es sede nacional de la Pía Unión del Tránsito de San José dedicada a rezar por los agonizantes de cada día
Museo Criollo

Su inauguración fue el 9 de Julio de 1964, y se encuentra ubicado en el conjunto de edificio del mercado Nacional de Hacienda, fuera la Administración de los Mataderos, declarado monumento histórico nacional en el año 1979.
Es un edificio de influencia italiana dividido en dos grandes sectores que enmarcan el acceso a los mataderos. Cuenta también con un patio con aljibe y un horno de barro.
Este museo reúne objetos gauchescos como:
·    ·    Boleadoras
·    Tabaqueras
·    Frenos
·    sillas de montar
·    estribos
·    espuelas
·    un sulcky
·    dos emprendados de plata y oro
·    frenos
·    cabezadas
·    tijeras de tusar
·    cuchillos
·    guardamontes
·    objetos de cuero como aperos de trabajo
·    un fuelle de herrería de caballos
·    lazos
·    cencerros
·    rebenques
·    rastras
·    monturas
·    boleadoras
·    tiradores
·    bozales,
·    botas de potro
·    mates
·    flechas y arcos
·    animales embalsamados (comadrejas, mulitas)
·    chifles bastos
·    faroles
·    campanas de carretas
·    marcadores de animales
·    nidos de hornero y de boyero
·    picas de bueyes
·    un caballo que muestra todos los detalles de montura
·    riendas
·    sudadera
·    conjinillo
·    bastos, etc.
·    Cuatro caballos que muestran la vestimenta del gaucho, del soldado y del granadero en tamaño natural.
·    El interior de un rancho con muñecos de china y gaucho, sentados en la cocina
·    laminas de corte de vaca
·    vitrina con diarios-una biblioteca, pinacoteca
·    en el campo criollo esta la pulpería, el horno para pan, un aljibe, y un sector delicado al deporte nacional: el pato
·    Antiguos fonógrafos y maquinas registradoras y una foto de Justo Suárez “El torito de mataderos”, en el sector del Buenos Aires del ayer.
·    Un mural que representa la guerra de Malvinas inaugurado el 02 de abril de 1997En sus actividades podemos decir que se dictan cursos gratuitos de dibujo, de platería criolla, artesanías en madera, orfebrería, calzado de cuero, tango y danzas nativas, también se dan calces de guitarra, etc.

Feria Artesanal de Mataderos


Entre las recovas del Mercado Nacional de Haciendas alrededor del monumento al resero, por la calle Lisandro de la Torre y por la Avenida de los corrales (C.P. 1440) , desde los meses de abril hasta diciembre y desde el año 1986, patrocinada por la secretaria de cultura actúa la feria artesanal de Mataderos, “un lugar donde se mezclan el campo con la ciudad”.
Nació en abril de 1986 con el norte puesto para despertar las conciencias de los habitantes de Capital federal y del Gran Buenos Aires, por los valores autóctonos muchas veces olvidados por el avasallante dominio extranjerizante que comenzaba a hacer el gusto por el ritmo de la música nativa, a hacernos olvidar del profundo pozo de sabiduría de nuestro acervo histórico, de la armonía de nuestra mitología ancestral siempre limpia, siempre fresca, inmaculada, incontaminada por la misma raza.
Comenzaron resonando , ante las recovas históricas en la zona del santuario del gauchaje porteño, en la confluencia de la pampa con la ciudad, a la sombra del monumento al caballo pasuco del resero, nuestros bombos, guitarras, charangos, y quenas. Y apareció por arte de magia, el publico de la cuidad y del conurbano y seguido por el turista internacional, para llevar a su hogar lejano en cada uno de los cinco continentes. El tesoro visto y recogida aquí, es el espectáculo inolvidable de argentinismo expandiéndose espiritualmente y exteriorizado en el rostro de cada uno de todos nosotros, disfrutando de la Feria Artesanal de Mataderos.
Y fueron surgiendo en la plazoleta, primero cincuenta, después cien, doscientos y trescientos puestos de auténticos artesanos, de artistas, que ofrecen el producto de su trabajo manual, pudiéndose apreciar distintos hermosos mates de distintas formas y materiales, aperos
completos, arreadores y lazos, riendas y espuelas,  cencerros, boleadoras, rebenques y taleros, pero al mismo tiempo en la recova, tentadores puestos de comidas regionales ofrecen sus variedades, es decir,  toda clase de delicias autóctonas: el locro, los tamales, las típicas empanadas, alfajores, tortas fritas, carnes al asador, mates cocidos y dulces caseros de distintas frutas siempre deseadas.
También se aprecian toda clase de prendas confeccionadas a mano, de cuero, de tejidos con telar a mano a la vista, y también distintos juegos propios, o asistir la clásica corrida de sortija que atrae inmensas multitudes , en la que los gauchos de aquel barrio demuestran una maestría que muchos creían que se había perdido.
Guiados por maestras el publico puede aprender pasos de baile, o danzas nativas. Además, la música folklórica, admirar un sin fin de danzas gauchescas, desde el escenario levantado al efecto, interpretada por auténticos profesionales populares que posee la municipalidad, que el espectador exalta al sentirse transportado por los compases de milongas y huellas, donde no faltaran el juego del pato, las carreras de sortija, demostraciones de riendas y tusado.
También se pude jugar al sapo, intervenir en la cinchada, probar suerte con el palo enjabonado o en la carrera de embolsado. Se realizan talleres gratuitos de danza folclórica, tango, telar, guitarra, tallado en madera y otras opciones donde aprender y entrenarse.  
A su disposición tiene el visitante cuantas prendas se le ocurran, desde botas a tapados para damas y para varones y trabajos artísticos grabados en cuero, en maderas, bronce, plata o cobre, como también otros trabajos hechos en el momento en pirograbado siempre con figuras autóctonas.
Las características de la feria cubren el interés de un publico de las mas diversas edades. Los jóvenes, los abuelos y sus nietos dejan de ser meros espectadores para convertirse en participantes de la fiesta.
Se puede concurrir todos los domingos y feriados a partir de las 11.00 hs.



Integrantes:
§    Esteban Pinelli.
§    Fabrico Tammaro.
§    Lucas Suarez.
§    María Valeria Vago.
§    Zulema Vazquez.
§    NicolásVence.

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