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Barrio de Nueva Pompeya

Ubicación, descripción y límites:
El Barrio de Nueva Pompeya se encuentra al sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Límites: Cnel. Esteban Bonorino, Avda. Francisco Fernández de la Cruz, Varela, Avda. Cobo, Avda. Caseros, Avda. Almafuerte, Cachi, vías del Ferrocarril Gral. Belgrano, Avda. Zabaleta, Riachuelo y Avda. 27 de Febrero.

Superficie  (en Km2): 6,2
Densidad  (habitantes / Km2): 9.752,4
Población Total: 60.465
Mujeres: 31.547 Varones: 28.918
Fuente: DGESC, en base de datos censales,  Año 2001

Historia del Barrio:
El  primer poblador de la zona había sido el soldado Domingo Díaz a quien el Gobernador Mauricio Zabala le había otorgado una donación el 21 de Septiembre de 1728 de una ensenada de tierras altas rodeada por el riachuelo, en las cercanías del actual Puente Alsina. Las tierras otorgadas a Díaz adquirieron gran valor ya que estaban cerca del vado que facilitaba el cruce del riachuelo. Tras sucesivas ventas llegaron a manos de Bartolomé Burgos, quién en 1744 instaló una canoa para cruzar viajeros de un lado al otro del río, dando lugar a lo que se denominó “Paso de Burgos”. A fines de 1810 surgió el partido de San José de Flores y se realizó la subdivisión y venta de las tierras altas del actual barrio de Nueva Pompeya.
En 1859 se construyó el célebre Puente Alsina, y fue sustituido por el antecesor al actual en 1939 con el nombre de Teniente General Uriburu.
El Barrio de Nueva Pompeya históricamente recibió numerosas denominaciones: Bajo o Bañado de la Chacarita de San Francisco, Bañado de San José de Flores, Puente Alsina, pero fundamentalmente se la conocía como “los pagos del Riachuelo.”
El día 4 de Mayo de 1972 su nombre fue dado por la Ordenanza Nº 26.607 B. M. 14.288. En el año 2002 una Ordenanza Municipal declaró el 14 de Mayo como el día de Nueva Pompeya, en conmemoración al mismo día pero del año 1896, cuando se colocó la piedra fundamental de la Iglesia de la Virgen del Rosario de Pompeya.

 
Saladeros, industrias y contaminación

A mediados del siglo XIX es cuando el barrio se comienza a poblar con una serie de factores entre los que se puede destacar: estabilización política del país, creación de la Municipalidad de Buenos Aires y la construcción del Puente Alsina., además de la instalación de numerosos saladeros al sur del Riachuelo entre 1855  y 1856, los cuales colocaron a la zona en malas condiciones higiénicas, y la instalación del matadero del sur en la actual zona de Parque Patricios que incrementó el pasaje de animales por la zona dando lugar al surgimiento de locales afines con estas actividades  como herrerías, locales de reparación de carretas, carros y chatas, curtiembres, pulperías y luego frigoríficos, de hecho la Avda. Sáenz fue llamada “camino de los huesos” debido a la cantidad de restos vacunos que quedaban sobre ella. En 1871, a raíz de la epidemia de fiebre amarilla se prohibió la actividad saladeril en la Ciudad de Buenos Aires, lo cual significó un duro golpe para la actividad de la zona.
Entre los años 40 y 50 la actividad industrial siguió creciendo.
Entre 1930 y 1990 se instalaron nuevos establecimientos fabriles como Suchard y Coca Cola. Aunque en la década del ´90, y debido a la crisis económica por la que atravesó el país fue uno de los barrios que más ha sufrido el proceso de industrialización, grandes unidades fabriles han sido cerradas y abandonadas.

El Malevaje y la Inmigración



En la década del ´10 fue un barrio considerado peligroso ya que los obreros desde sus conventillos respondían a la policía con piedras y botellas. Primordialmente éstos estaban habitados por españoles e italianos además de una importante comunidad griega, que aun mantiene su centro en la Capilla Ortodoxa de Avda. Francisco Rabanal 1418. A partir de esta década se instalaron grandes talleres textiles en la zona como: Graty, Bozalla y la metalúrgica Vasena. Además de aquellos dedicados a la industria frigorífica.

Transporte


Entre 1900 y 1903 comenzó a funcionar el primer tranvía en la zona, tirado por caballos. En 1906 surgió el primer tranvía eléctrico que unía el Puente con Caseros y Boedo, y Av. La Plata y Chiclana. En 1910 fue pavimentada la Avda.  Saenz, factores que facilitaron el flujo de tránsito en la zona.
En 1928 comenzaron a circular los primeros ómnibus, la primera línea unía al barrio con Caballito, antecesora de otras cuatro líneas que en 1940 fueron absorbidas por la corporación de transporte de Buenos Aires. Actualmente más de cuarenta líneas de colectivos recorren la zona, manteniéndose como centro de transferencia del transporte, tanto de ómnibus como de trenes con el Ferrocarril General Belgrano que une, desde 1984, el barrio desde la estación Sáenz con el oeste del Gran Buenos Aires.

La semana Trágica

En Diciembre de 1918 se inicia una huelga en los talleres metalúrgicos de Pedro Vasena e Hijos, con motivo de reivindicar mejoras en las condiciones de trabajo. El día 7 de Enero de 1919 una emboscada policial terminó con varios obreros muertos, durante el sepelio hubo una gran manifestación que también fue reprimida. Los gremios convocaron a una huelga general extendiéndose los choques callejeros y las barriadas por toda la ciudad. Grupos armados intentaron asaltar las comisarías. En el Puente Alsina se originó un importante tiroteo y la población permaneció en sus casas bien cerradas por el temor.

Fútbol y Actividades Deportivas y Recreativas

El Barrio de Nueva Pompeya es aún hoy, centro de una intensa vida social, numerosos clubes, sociedades de fomento, bibliotecas populares fueron fundados en el principio de siglo XX.

Club Atlético San Lorenzo de Almagro.

     
Entrada de La Cancha                
El Club Atlético San Lorenzo de Almagro es uno de los cinco equipos grandes del fútbol de la Argentina. Fue fundado en el barrio de Almagro de la ciudad de Buenos Aires el 1º de abril de 1908, por iniciativa de un grupo de jóvenes que se juntaban en la esquina de México y Treinta y Tres Orientales a jugar al fútbol. En un principio se hacían llamar “los Forzosos de Almagro”.
Pero un accidente con un tranvía, que el Padre Lorenzo Massa, quien se desempeñaba en el Oratorio de San Antonio, de México 4050, presencio hizo que los jóvenes pasaran a jugar dentro de un terreno de la iglesia.Aunque sin duda su nombre sirvió para inspirar el del naciente Club, el cura Massa sólo aceptó usarlo con la expresa salvedad de que con él se honrara al santo mártir de la fe y al primer triunfo de las armas patrióticas conducidas por el General San Martín en el combate de San Lorenzo. Los colores elegidos para su casaca fueron el azul, que simboliza el ideal y el rojo que simboliza la lucha.    
El 17 de Mayo de 1928 se inaugura el Estadio conocido como “El Gasómetro”, el 6 de Septiembre del mismo año es adquirido, pero con la quiebra de 1979 debe ser vendido.
A mediados de Marzo de 1962 el Club recibe la concesión del terreno rodeado por las calles Cruz, Perito Moreno y Varela.
Recién en la década del ´90 se comenzó la obra de construcción del “Nuevo Gasómetro” el cual fue inaugurado el 16 de Diciembre de 1993, con el nombre de “Estadio Pedro Bidegain”.

Arquitectura

En el barrio de Nueva Pompeya existen tres edificios que se destacan por su gran valor arquitectónico. Estos son la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya, El Templo Ortodoxo Griego, parte de la Asociación Helénica Panelineone y el Puente Alsina, ex puente Tte. Gral. Uriburu.

Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya

              



Hacia 1895, en el sudoeste de la ciudad había un barrio en formación conocido como “el Bañado de Flores”, habitado por las familias de los obreros del matadero de Parque de los Patricios. Allí se aprovechaba sólo la carne y los cueros de las reses. El procesamiento de las achuras daba lugar al funcionamiento de industrias subsidiarias, sin contar los criaderos de cerdos. En este barrio el suelo estaba surcado por arroyuelos, cuyas aguas arrastraban los detritos y restos del matadero, y la grasa de las chancherías. El aire era prácticamente irrespirable, pero todo empeoraba con la quema de basuras, que en la zona se hacía a cielo abierto.
En esa época la iglesia más cercana era la Parroquia de San Cristóbal. De allí se desprendió, un grupo de damas, quienes, animadas por el Capellán de San Vicente, Darío Brogi, decidieron construir una capilla bajo la advocación de la Virgen del Rosario de Pompeya. La señora María Ana Benedit de Casaux cedió un gran terreno para la construcción del templo y de un colegio para niños pobres, que se edificarían el uno junto al otro. Los padrinos de la ceremonia de colocación de la piedra fundamental, en mayo de 1896, fuero el Doctor Luis Ortiz Basualdo y la señora Adelaida Z. de Ayerza.
El 13 de abril de 1896 el presbítero Brogi ofreció a los capuchinos de Montevideo la fundación de un convento, junto a la Iglesia comenzada. Fueron encomendados para eso Padres italianos de la zona de Génova y viajaron a Buenos Aires para hacerse cargo de la nueva fundación. El terreno y los edificios comenzados fueron inscriptos a nombre de la Orden Capuchina.
Los Padres italianos, junto al Padre Brogi, recaudaron fondos, pero surgió una enojosa cuestión que rompió la armonía entre ambas partes: un tribunal eclesiástico, en enero de 1901, exculpó al señor Brogi de los cargos que se le hacían vinculados con las colectas, pero igualmente tuvo que devolver a los Padres italianos la cantidad de la que se reconocía deudor, las alhajas y regalos que había recibido para la Virgen de Pompeya y tuvo que responder además a los sacerdotes de la mayor parte de los gastos realizados en la construcción del templo.
En vista de las circunstancias desfavorables y la disminución de las limosnas, el principal de los Capuchinos de Génova elevó un recurso jerárquico, pidiendo que la orden no fuera relevada del Templo. Se solicitaron voluntarios de España y el 24 de enero de 1902 llegó un conjunto de Capuchinos de Navarra, Cantabria y Aragón, quienes con abnegación increíble, no sólo superaron la delicada situación de desprestigio existente sino que sobrellevaron estrecheces en un barrio de escasos habitantes y poder adquisitivo bajo y donde las limosnas escaseaban.
Cuando más azarosas eran las circunstancias por las que atravesaba Nueva Pompeya, aconteció un hecho favorable, el 4 de Julio de 1902 llegó al Santuario de la Virgen de Pompeya, la primera peregrinación, presidida por el Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Espinosa.
Ocurrió que unas cinco mil personas fueron atraídas por la promesa de una enferma desahuciada que se curó milagrosamente implorando salud a la Virgen del Rosario de Pompeya. Fue la señorita María Luisa Calviño, quien, al sanar, convocó a este desfile de piedad y devoción que reanimó el clima religioso del barrio.  
Los Capuchinos españoles, con tesón y perseverancia, fueron pagando las deudas y realizando obras de consolidación edilicia, bajo la dirección del arquitecto Juan Ochoa. Se revocó el exterior de la Iglesia y se colocó la magnífica colección de vitrales de Munich que representan los quince Misterios del Santo Rosario, y que decoran artísticamente los quince ventanales ojivales de la iglesia.
Simultáneamente el barrio progresaba, se tendió la red de tranvías por la Avda. Sáenz hasta el Puente Alsina, que es el límite de la Parroquia y la Arquidiócesis de Buenos Aires por el lado sur; se encauzó la zanja que pasaba por delante del templo, y los dueños de las chancherías fueron obligados a trasladarse más lejos, a la vez que el matadero público se convirtió en parque. El barrio, con casitas nuevas edificadas en línea de construcción controlada por el municipio, comenzó a llamarse Nueva Pompeya.
El primer Párroco fue el Padre Agustín de Cáseda.
Ya por ese entonces funcionaba adjunto el Colegio Gratuito de Nueva Pompeya. De 1902 a 1907 se cursaron todos los grados y de allí en más la enseñanza se extendió, con cursos especiales, todo ello gratuitamente.
El frente consta de un portón principal elevadizo de metal color marrón, tiene una cruz en bronce y en la parte superior, que es fija, tiene dos letras superpuestas M y A, también en bronce. Sobre el portal hay un vitreaux con la imagen de San Francisco de Asís. A los costados hay otros dos vitrales terminados en arco ojival. Los zócalos del frente son de granito con terminaciones en mármol. A los dos metros de altura aproximadamente hay
cuatro faroles de metal negro con forma cónica y rodeado de cuatro puntas. En el frente se destacan cuatro columnas con dos relieves en forma de columna de color marrón claro.
Presenta una sola torre, que culmina con cuatro pináculos rodeados de almenas.  Tiene en su parte superior un reloj traído de España en 1923 de Pamplona, que no funcionó hasta 1935 porque se desconocía su mecanismo. La torre también tiene un ojo de buey ciego con una ornamentación que forma una especie de flor de ocho pétalos y en el centro de la misma una cruz.
 En el frente hay colocadas ocho placas siete son de bronce, que hacen homenaje a los monjes Franciscanos, monjes Capuchinos, Homero Manzi, Aníbal Troilo, a Doña Adelaida Zabala de Ayerza (fundadora de las Damas de la Sociedad de San Vicente de Paul), otra placa en conmemoración de la coronación pontificia de la imagen de Nuestra Señora de Pompeya y por último dos placas dedicadas al Dr. Antonio Sáenz, miembro del Cabildo Abierto y del Congreso de Tucumán, iniciador y primer Rector de la Universidad de Buenos Aires.
Los altares del la nave principal son tres: uno de mármol blanco con la imagen de San Francisco y debajo del mismo a Santa Clara que yace en su lecho de muerte; dos en sus laterales, de madera con la imagen del Sagrado Corazón a la izquierda y de la Inmaculada Concepción a la derecha.


Corresponsales de la Fe

Los caminos para lograr la gracia de la Virgen María son infinitos. Pero resulta inusual hacer una petición por escrito, con firma del interesado y la fecha correspondiente. Eso es lo que sucede en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, donde se encuentra a disposición de la feligresía un libro permanente, para que las peticiones, promesas, agradecimientos y votos de devoción y fidelidad consten en forma manuscrita.
Es un libro maravilloso, escrito por el pueblo, que lleva más de cuarenta volúmenes.
La práctica del Libro de las Súplicas comenzó el 3 de Octubre de 1908 y aún hoy continúa siendo solicitado por los fieles que quieren dejar registrados sus pedidos u agradecimientos a la Virgen de Pompeya.


El Claustro y su historia

            
                
El 28 de Abril de 1928 fue habilitado este sitio tan especial y propicio para la meditación, fue concebido originalmente por el pintor y arquitecto César Ferrari, presumiblemente de nacionalidad italiana. Es el primer pedazo de tierra americana consagrado a evocar, con toda fidelidad, los claustros conventuales del 1200.
En la portada se lee: Peregrino, si la fe y la esperanza guían tus pasos, éste es el lugar de la paz y del consuelo.
A pocos pasos del umbral, árboles, fuente, pájaros, sombra, nos llevan muy lejos del vértigo de la vida cotidiana. Es como si se penetrara de pronto en pleno siglo XIII. Cipreses, laureles, palmeras y magnolias cortan, con sus atrayentes verde oscuro, la línea rígida y gris de las cornisas. Las columnas son de estilo: salomónica, jónica, corintia, de elegancia y esbeltez exquisitas, son todas distintas, como lo son los hombres que se cobijan entre ellas en busca de la paz. También los capiteles son todos diferentes, siguiendo la línea y estilo de las columnas respectivas.
El elemento tal vez mas  importante de su decoración, por ser el más característico del estilo, son los escudos episcopales y de familias.
El púlpito del claustro es de estilo longobardo, con influencias árabes y bizantina. Lo sostienen seis columnas de auténtico estilo morisco. Los capiteles están adornados con astrágalos, crucecitas, cabezas y ábacos, en armonioso conjunto. Las bases, también de estilo árabe, están ornadas con monturas saledizas de perfil sencillo. La forma hexagonal del púlpito es propicia para que, en bajorrelieves, se visualicen episodios franciscanos que representan los más importantes pasajes de la vida del patriarca.
El monumento del centro es de estilo romano, lo que responde a la idea de colocar la estatua de la Virgen de Pompeya sobre un amontonamiento de ruinas paganas de la antigua ciudad sepultada por la lava en el año 79 de nuestra Era. Sobre estas ruinas- sillares, capiteles y columnas tronchadas- se asienta la Virgen del Rosario, como símbolo del perdón y de la misericordia, en la Nueva Pompeya.
Pero quizás lo más saliente, por su ornamentación y simbolismo, es la portada que enfrenta a la Avda. Sáenz, que pasará a la posteridad como si fuera la de un claustro de un antiguo monasterio o catedral. Los expertos aseguran que Ferrari procuró realizar un claustro de netos contornos franciscanos; y lo ha conseguido en verdad. Las imágenes el centro, moldeadas en bronce, salieron de los troqueles y hornos con notable parecido con las el Camarín de la Virgen. Son también de notar los bajorrelieves que abrazan el brocal del pozo y que representan los diversos episodios de la poética vida de San Francisco de Asís.

El Camarín

              

Ante la creciente afluencia de fieles, hubo que realizar una obra especial detrás del altar mayor, para facilitar la visita de los promesantes que desean ver de cerca la imagen venerada. En el sitio donde se hallaba la sacristía el arquitecto Isaac Lecuona diseñó una capilla de tres naves góticas, con coro y galerías. Se abrió, en la pared trasera del altar mayor, un arco romano, y de tal modo el espacio quedó convertido en un amplio camarín de fácil acceso para los visitantes, mediante escaleras de entrada y salida.
Está constantemente iluminada, cuenta con una imagen giratoria, procedente de Barcelona, de Nuestra Señora del Rosario con Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Viena. En los laterales de la puerta principal del templo hay dos camarines con la imagen de San Cayetano (izquierda) y de Jesús Crucificado (derecha), ambos protegidos por un cristal y por un enrejado, donde los fieles dejan ramos de flores a modo de ofrenda.
 Al salir, la escalera desemboca en la nueva nave de la iglesia, donde se ubicaron conventuales confesionarios de madera labrada. Las paredes de la capilla del camarín están literalmente tapizadas por los exvotos ofrecidos a la Virgen. Los vitrales son de la casa Zeller, de Munich, la misma que construyó todos los del templo. El 23 de octubre de 1919 se bendijo el nuevo camarín.
Los pisos se la nave principal son de baldosones de color rosado oscuro con incrustaciones de mármol, listones de mármol negro demarcan el pasillo central. La nave lateral tiene otro tipo de baldosas de color blanco y negro. En la parte que corresponde al altar principal el piso es de mármol rosado. Dentro de la nave principal se nota una homogeneidad en los estilos de los altares. Es de mármol de Carrara con columnas de ónix de San Luis. En 1929 se instaló, en el coro del camarín un pequeño órgano alemán, cuyos sones exceden su marco natural- el camarín tiene 14 metros por 10-, para expandirse triunfalmente por todo el templo.
En agosto de 1922 fue coronada, con gran pompa, la imagen de la Virgen, en una ceremonia que presidió Monseñor De Andrea y  que concluyó con la bendición Papal y el canto del Himno Nacional. El acto terminó con una solemne procesión durante la cual se leyó un telegrama de felicitación de Su Santidad el Papa Pío XI.
Hacia 1926 se construyó la nueva nave del santuario, que duplicó la capacidad del templo. Por el exterior, por su portada, su torre, y los muros y ventanales, se advierte la vigente línea gótica del templo. El interior quedó así realzado por elegantes diagonales que, partiendo del arco del ábside, rompen la monotonía de las simples arcadas de la antigua nave. La comunicación de ésta con la nueva, hecha mediante un elevado puente gótico, da más luz al altar mayor y al resto de la iglesia. Sin desfigurar la antigua obra, ofrece un conjunto armónico y severo, como consecuencia de la buena distribución de la planta, la altura de los muros, de la galería que los circunda, y de la bóveda, cortada por clásicas arista.
Así es el templo de Nueva Pompeya, popular y multitudinario, enclavado en un barrio que alguna vez fue de compadres y cuchilleros y que hoy, con su solo nombre, únicamente habla de Dios a todos los porteños. Porque allí a un costado de la Avda. Sáenz, el templo insomne ruega el favor del cielo porteño, con sus agujas góticas apuntando serenamente al infinito.

Esquiú 974
Te. 4919-0772 / 4919-1241



Oración a la Virgen del Rosario de Pompeya

Alentados por las palabras
de Jesús a su discípulo amado:
“Ahí tienes a tu Madre” (Jn. 19,27)
no puedo menos que venir lleno de esperanza
ante el trono de tus misericordias
que para redimir nuestros males,
has querido colocar
hace ya cien años en esta
Nueva Pompeya de Buenos Aires.
Aquí tantos enfermos
han recobrado la salud,
tantos afligidos el consuelo
y tantos otros oprimidos
por los problemas de esta vida,
han conseguido, por tu mediación,
verse libres de ellos.
¡Dígnate! Oh Madre querida,
dirigir hacia mí tus piadosos ojos,
y concédeme la gracia que ahora,
humildemente te solicito.
Yo en agradecimiento
me comprometo a vivir
como buen cristiano.
Amén.


El Puente Alsina



Alrededor de 1820 Enrique Ochoa de Zuazola y Elizorringa instala un establecimiento saladero denominado “Paso de Burgos” a orillas del Riachuelo en el actual Barrio de Valentín Alsina. En 1855 pide autorización al gobierno de la Provincia de Buenos Aires para construir un puente “en el río de Barracas sobre el denominado Paso de Burgos”. Una vez conseguido el permiso se comenzó la obra y cuando estaba bastante avanzada una extraordinaria creciente lo derrumbó.
Al año siguiente Ochoa dió lugar a la construcción de un segundo puente de mampostería como el anterior pero esta vez encargando los planos al Ingeniero Carlos Enrique Pellegrini y tal como había acontecido con el anterior fue destruido por una creciente.
Ochoa no cejó su empeño y construyó por tercera vez el puente con maderas de urunday, quebracho colorado y lapacho. Este quedó terminado y fue inaugurado en 1859 designándolo Puente Valentín Alsina en honor al ex gobernador de la provincia de Buenos Aires.
En 1881 la Nación expropió el puente por el mal estado en el que se encontraba y se construye uno de hierro y cemento que fue inaugurado en 1938.
Este puente es de arquitectura neo colonial.
El proyecto del mecanismo elevador fue solicitado a Alemania y en 1935 comenzaron las obras. La empresa Louis Eilers de Hannover fue la encargada de la estructura mecánica y metálica. La longitud del puente es de 173 metros con parte central basculante de 42 cm. de luz, la estructura metálica y los mecanismos suman un peso cercano a las 2.400 toneladas.
El estilo es colonial jesuítico o neo colonial californiano. La fachada consta de dos arcos centrales de función vehicular y pasarelas peatonales. Es de color blanco y ocre con mayólicas de color azul y blanco traídas de la Ciudad de Sevilla.
El edificio del puente guarda las máquinas de los portalones, también funcionan dependencias del Gobierno de la Cuidad de Buenos Aires, como la Corporación de Buenos Aires Sur S. E. para promover el desarrollo económico y territorial, así como también las inversiones públicas y privadas en el área sur de la Ciudad. de Buenos Aires.

El Templo Ortodoxo Griego



La fachada responde al estilo neobizantino, al fondo se aprecia una gran cúpula central que finaliza con una cruz de mármol blanca con una semicúpula de cada lado. Los elementos de la ornamentación fuero traídos de Grecia. El ingreso al edificio es por medio de una escalinata. Posee una puerta de reja negra con vidrio que permite ver el interior. La fachada del edificio está pintada de blanco y rosado.
Al entrar se observa un hall amplio separado por un cortinado de un material aterciopelado de color rojo. En el hall hay un ascensor, una escalera y una pequeña oficina que es la portería.
El templo propiamente dicho es pequeño, los muros están pintados de color celeste y decorados con ornamentaciones en color dorado.  En las paredes laterales hay pinturas de Santos como San Jorge,  San Blas, San Nicolás y San Fanurio. Este último tiene un altar especial donde se le dejan las ofrendas, que consisten en pasteles dulces de todo tipo, que luego de ser bendecidos son repartidos entre los fieles.
San Nicolás es para ellos el más importante de todos los Santos y el más venerado.
Al ingresar al templo observamos un mueble denominado “Epitafio Griego” que se utiliza para las procesiones, fue traído de Grecia, se trata de un mueble de madera tallada y barnizada, tiene cuatro patas una tabla y encima de ella se erigen cuatro columnas que sostienen un techo con una cúpula. El techo está decorado de pájaros y racimos de uvas tallados. Durante las procesiones lo llenan de flores.
Hay dos filas de bancos de madera separados por un pasillo que conduce hasta el altar. Esa parte del templo está demarcada por una balaustrada hecha en bronce y mármol; a la derecha se observa un mueble que consta de de dos asientos, uno más elevado que el otro , y un atril, todo hecho en madera que forma una pieza única.
En la pared en la parte central, está pintada la imagen de Jesucristo y a un lado la de la Virgen María.
El techo del altar está conformado por una cúpula que tiene en su base ventanas de arco medio punto con vitrales que representan imágenes de Santos.
Este edificio consta de planta baja y tres pisos, salón de fiestas y una escuela donde se dictan clases de historia en griego.


Bares

Pompeya cuenta con atractivos turísticos que nos llevan a la nostalgia, que nos transportan a la época de los malevos, las pulperías, el tango, al sitio donde grandes poetas se inspiraron y donde aún hoy los podemos ver intactos, como detenidos en el tiempo, rústicos y llenos de recuerdos….


Bar el Chino



Jorge “El Chino” Garcés, fallecido hace algunos años, era un apasionado del tango, que a partir del año 1944 hizo de su hogar un lugar de reunión para que cada viernes se pudiera disfrutar de una  parrillada y de un vino de la casa. Tanto el Chino, como cualquiera de los presentes interpretaban tangos con el acompañamiento de guitarra.
 Lugar típico, si los hay donde el tango revive y guarda su magia. Le dicen el Bar del Chino y ya es marca registrada en Pompeya, hasta allí llegan turistas no sólo de nuestro país sino que se ha convertido en un atractivo también para turistas extranjeros e incluso algún que otro personaje famoso como el actor español José Sacristán o el cantautor de la misma nacionalidad Joaquín Sabina,  quienes cada vez que se encuentran en el país, no dejan de pasar por el bar del Chino.
 El costo del “derecho a espectáculo” es de cinco pesos, y dura desde las  veintidós hasta las ocho de la mañana o, mejor dicho, “hasta que se vaya el último”. Es un lugar mágico altamente recomendable donde los visitantes que buscan ligarse más directamente con la historia del tango, podrán encontrar su lugar. Disfrutando además de vinos, picadas y pastelitos, que la señora del Chino prepara con sus propias manos a muy bajo costo. Este lugar se transforma en algo tan especial para el que lo visita que incluso ha inspirado la premiada película que lleva su mismo nombre; “Bar el Chino”, producida por Mario Lion, dirigida por Daniel Burak y protagonizada por Boy Olmi.
Aunque el Chino ya no este físicamente, el bar conserva el espíritu amigable de este personaje porteño del barrio de Pompeya por excelencia.



Bar-Restaurante El Chino
Beazley 3566, Pompeya
Abierto viernes y sábados a partir de las 22 hs.
Reservas al 4911-0215



Pizzería La Blanqueada




Antiguamente la concurrencia era de personas que gustasen del canto y la guitarra, el juego de la taba y las carreras cuadreras. Es un pedazo de historia argentina emplazado en Pompeya, si bien actualmente ha sido reformada, aún guarda en su interior mucha historia.
Desde fines del siglo XVIII, varios años antes de la Independencia, fue una concurrida Pulpería. Si de entretenimientos se trataba había almacenes con canchas de bochas, juego de naipes y el conocido sapo. Se cuenta que todas estas actividades comenzaron en la pulpería de Burgos, ubicada cerca del Paso de Burgos. Con el tiempo y luego del cierre de la anteriormente mencionada, se traspasaron a la Pulpería La Blanqueada que además funcionó como bañadero de animales.
Los historiadores recuerdan que en las Invasiones Inglesas, la columna británica que desembarcó en Quilmes y cruzó por el Puente La Noria, tuvo que toparse con los criollos en la Pulpería. El tiempo pasó hasta que en 1908, La Pulpería La Blanqueada, quedó dentro de los límites de la Capital. La vieja Pulpería se convirtió en café y luego en los años ´60 en Pizzería.
A La Blanqueada, unos ladrones le quitaron los palenques que conservaba en la puerta. A lo largo de 200 años, un local de atención al público puede reunir mucha gente, pero muy pocos pueden contar entre sus habitués a personajes tan ilustres como Borges, Gardel o Maradona.

Pizzería La Blanqueada
Avda. Sáenz y Roca

Esquina de José Dames



En el lugar se encuentra colocada una placa en homenaje al músico José Dames, quien residiera frente a ese lugar. Fue el compositor más importante de Pompeya. Nació un 28 de Octubre de 1907 y falleció un 16 de Agosto de 1994. Fue bandoneonísta y director de orquesta. Autor de centenares de temas musicales, entre los que se destacan: “Fuimos”, con versos de Homero Manzi, “Nada”, junto a Horacio Sanguinetti, “Tu”, “La Luciérnaga”, “Los Despojos”, “Tristeza Marina”, “Por unos ojos negros”, “Fulgor”, “El Buscapié”, etc.


Casa de Juana La Rubia


Ubicada en la calle Corrales 1276. Juana, era una joven muchacha de quince años, que Homero Manzi amó profundamente. Quedó inmortalizada en el tango “Barrio de Tango”.

Barrio de Tango

Un pedazo de barrio, allá en Pompeya,
Durmiéndose al costado del terraplén.
Un farol balanceando en la barrera
Y el misterio de adiós que siembra el tren.
Un ladrido de perros a la luna.
E l amor escondido en un portón.
Y los sapos redoblando en la laguna
y a lo lejos la voz del bandoneón.
Barrio de Tango, luna y misterio,
Calles lejanas, ¡cómo estarán!
Viejos amigos que hoy ni recuerdo,
¡Qué se habrán hecho, dónde estarán!
Barrio de Tango, qué fue de aquella,
Juana, la rubia, que tanto amé.
¡Sabrá que sufro, pensando en  ella,
desde la tarde que la dejé!
Barrio de Tango, luna y misterio,
¡desde el recuerdo te vuelvo a ver!

Un coro de silbidos allá en la esquina.
El codillo llenando el almacén.
Y el dramón de la pálida vecina
Que ya nunca salió a mirar el tren.
Así evoco tus noches, barrio de Tango,
con las chatas entrándola corralón
y la luna chapaleando sobre el fango
y a lo lejos la voz del bandoneón.



Letra: Homero Manzi


Esquina del Herrero….  




El Tango “Sur” se refiere en una de sus estrofas a una importante herrería ubicada en Avda. del Barco Centenera entre Cóndor y Tabaré, hoy Avda. Centenera y Pje. Colombo
Leoni. La entrada del establecimiento se encontraba en la acera de la actual “Librería Cora” observándose aún hoy el cordón rebajado y el palenque.
 El establecimiento poseía terreno para pastar los caballos, no existiendo en la década del ´20 el Pje. Colombo Leoni. En el lugar se encuentra el mural pintado por iniciativa, proyecto y dirección del Foro de la Memoria de Pompeya, obra del artista plástico Julio Timo en el que se encuentra representada la herrería de un antiguo vecino de la zona, Don Antonio Musladino, a la que hace referencia Homero Manzi en el tango “Sur”.
 Varias herrerías de la zona, que en esa época habían muchas, se disputaron el honor de ser nombradas en la letra del mítico tango; pero fue el mismo H. Manzi quién disipa las dudas al marcar el sitio exacto en un mapa de la guía del automovilista que se publicara en 1931. En el mural es representado el paisaje como lo veía H. Manzi desde su ventana del Colegio Luppi, la herrería y a su amigo el carrerito saliendo con la chata, castigando la yunta de ruanos.
Sur

San Juan y Boedo antiguo, y todo el cielo,
Pompeya y más allá la inundación.
Tu melena de novia en el recuerdo
y tu nombre florando en el adiós.
La esquina del herrero, barro y pampa,
Tu casa, tu vereda y el zanjón,
Y un perfume de yuyos y de alfalfa
Que me llena de nuevo el corazón.

Sur, paredón y después...
Sur, una luz de almacén...
Ya nunca me verás como me vieras,
Recostado en la vidriera
Y esperándote.
Ya nunca alumbraré con las estrellas
Nuestra marcha sin querellas
Por las noches de Pompeya...
Las calles y las lunas suburbanas,
Y mi amor y tu ventana
Todo ha muerto, ya lo sé...

San Juan y Boedo antiguo, cielo perdido,
Pompeya y al llegar al terraplén,
Tus veinte años temblando de cariño
Bajo el beso que entonces te robé.
Nostalgias de las cosas que han pasado,
Arena que la vida se llevó
Pesadumbre de barrios que han cambiado
Y amarguras del sueño que murió.

Letra: Homero Manzi, Música: A. Troilo
 



Colegio Luppi





Fundado y mantenido por la familia Luppi, como tributo al barrio que por aquel entonces no contaba con colegios en la zona. En él cursó sus estudios como pupilo Homero Manzi, entre 1920 y 1923, escudriñando desde la ventana del primer piso el paisaje del barrio que posteriormente plasmara en el tango “Sur”. El paredón, al que hacía referencia Manzi en el tango, pertenecía a la Curtiembre de Luppi, fundada en 1865 por Santos Luppi y Hnos. ocupaba por entonces y hasta avanzado el siglo XX el triángulo comprendido entre las calles Esquiú, Avda. Centenera y Santa Catalina. El colegio se encontraba ubicado en la esquina de Avda. del Barco Centenera y Esquiú, hoy sólo se conserva la habitación del primer piso con su ventana, la de Homero Manzi.


Museo Manoblanca



El Museo Manoblanca se encuentra ubicado en la esquina de Centenera y Tabaré, fue creado por Gregorio Plotnicki en el año 1983. Es un lugar que está totalmente al servicio de la comunidad y nació de una necesidad personal de contar y mostrar los tesoros que fue recogiendo desde su más temprana edad. El Museo está abierto al público, es totalmente gratuito y sin fines de lucro. Él mismo adquiere, conserva, investiga y exhibe testimonios de la música popular de Buenos Aires. El Museo está compuesto por las salas: Ben Molar, Juan Pueblito, Francisco Gil, el patio Alberto Mosquera Montaña y el portal “El alma que canta”.
Este lugar fue declarado Sitio de Interés Cultural por el Honorable Consejo Deliberante de la Cuidad de Buenos Aires. Es un homenaje a este rincón de la Memoria de Pompeya frecuentemente visitado por personas hacedoras y admiradoras de la cultura popular.
En su entrada el Museo cuenta con fotos de los diferentes cambios por los que pasó el Puente Alsina, fotos del comienzo de siglo, y en el hall central se encuentra la réplica de un aljibe que fue construido con mayólicas que pertenecieron al puente del barrio de Pompeya, también hay diferentes utensilios como pueden ser: una cocina de 1920, un banco de aproximadamente el mismo año, una escalera de la misma época y un buzón muy característico del barrio.
En este lugar funciona la Orden del Buzón, que es una Asociación de personas que realizan donaciones al lugar, y que automáticamente pasan a ser socios de ésta agrupación.
El Museo posee obras de los siguientes fileteadores:
León Untraib, Luis Zorz, Jorge Muscia, Martiniano Arce, Antoio Luis Porris, Akisto, Alfredo Martínez, Coya.
  Obras Plásticas e:
Oscar Sar, Marta Luchenio, Sonia Labraña, J. M. Mieravilla, Julio Timo, César Pugliese, María Maratolli, Normando Serventi, Naum Knop, S. Pastor, Carlos E. Santalla, Teresita de Ambrosino, Dora Rey, Francisco R. Panarisi, Delafuente, Gaorla, F. Arroyo, Marcos Mario.
Esculturas de Antonio Oriana y Lila Oliva.

Tabaré 1299
Te. 4919-9175
www.museomanoblanca.org.ar


Museo y Ateneo de Estudios Históricos de Nueva Pompeya

En 1971, en la Comisión de Cultura del Club “Unidos de Pompeya”, surge la idea de realizar un gran homenaje al arte. Se formó una comisión integrada por representantes de distintas entidades del barrio: Asociación Amigos de la Avda. Sáenz, Asociación Mutualista del Bañado, Club de Leones de Pompeya, Club Social y Deportivo Unidos de Pompeya y liga de Padres y Madres de Familia.
La entidad, tiene como finalidad principal reunir, preservar, y difundir todo testimonio artístico e histórico de interés cultural para el Barrio. Reúne una importante colección de fotografías y documentación como así también importantes manuscritos.


Avda. Sáenz 971
Te. 4919-1369 Mensajes
Atención 1°, 3°,5°  martes del mes de 19 a 20 hs.
2° y 4° de 17:30 a 20:30 hs.
Feria de los Pájaros




 La Feria de los Pájaros funciona los días domingos de 8 a 17 hs. en la Avda. Sáenz entre la Avda. Perito Moreno y la Estación Sáenz. Se puede encontrar todo tipo de aves, peces y demás animales domésticos como así también su comida y accesorios.
La Asociación Cultural de Ciencias Naturales de Nueva Pompeya (feria de pájaros de Pompeya) con personería jurídica resolución N° 310/82, constituida como Asociación Civil sin fines de lucro, trabaja en bien de la comunidad, promoviendo actividades de carácter cultural desde hace más de cincuenta años. Ha sido declarada por la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (actualmente Gobierno de la Cuidad de Buenos Aires) de interés Turístico por revestir el carácter de Paseo Público Tradicional.



Barrio de Nueva Pompeya.



Itinerario Turístico.



Día 1:


Por la mañana se desayunará en el hotel y a las 11:00hs se partirá hacia el barrio de Nueva Pompeya para realizar un tour. Se comenzará visitando la Iglesia de la Virgen del Rosario de Pompeya; la imagen fue traída desde España y por ello el barrio, que hasta ese momento se llamaba “Bañado de Flores “, pasó a llamarse Pompeya.
En esta visita se contará la historia de la Iglesia, la cual fue inaugurada el 29 de junio del año 1900 bajo un estilo arquitectónico neogótico.
A las 13:00hs se almorzará en un bar llamado “La Blanqueada”. Antiguamente este lugar era una pulpería a la cual asistían guitarreros, malevos, entre otros. Luego pasó a ser un almacén de ramos generales y hoy en día funciona simplemente como un bar.
Por la tarde, alrededor de las 14:30hs, nos dirigiremos hacia otro punto histórico del barrio, “La esquina de los poetas”. En ella se podrá observar un bar llamado “El Buzón” donde décadas atrás se encontraba el Colegio Luppi, al cual asistió Homero Manzi, gran compositor argentino.
Luego ingresaremos al Museo Manoblanca ubicado frente al bar mencionado anteriormente. Por fuera, en la pared que da sobre la calle Tabaré, se puede leer la letra del tango “Manoblanca”, la que le dio el nombre al museo. En él se podrá apreciar una gran colección de obras de León Untroib, el cual retrató personajes importantes de la ciudad como por ejemplo Carlos Gardel, Tita Merello, Aníbal Troilo, Homero Manzi, entre otros. También podremos encontrar objetos antiguos como una máquina de escribir del año 1950, una campana de tranvía, una antigua cocina a gas, etc.
Cabe destacar que la entrada al Museo es gratuita.
Alrededor de las 16:00hs se retornará al hotel.



Día 2:


Luego de desayunar en el hotel, a las 10:00hs partiremos nuevamente hacia Pompeya para ver los murales ubicados sobre la Avenida Centenera. Los mismos retratan la historia del barrio. Por ejemplo, uno de ellos hace referencia a las inundaciones que se producían en el barrio, cuando los terrenos eran bajos, a principios del siglo XX. Otro hace una comparación entre el viejo Puente Alsina del siglo XIX y el actual.
Más tarde, visitaremos la Plaza Nueva Pompeya, ya que se considera el corazón del barrio. Allí se encuentra un busto en homenaje a Homero Manzi, personaje destacado ya que ha vivido en el lugar entre 1921 y 1924.
Luego, vía combi, realizamos una visita  a las instalaciones del Puente Alsina.
Se volverá al hotel para descansar y por la noche emprender la última visita de este itinerario.
A las 22:00hs, mediante el traslado en combi, iremos a un bar para disfrutar de una noche a puro tango. El bar “El Chino” es un lugar muy concurrido por el público extranjero ya que ofrece la posibilidad de escuchar y bailar tango y llevarse así un recuerdo de la tradición de nuestro país.


El barrio y sus accesos

El principal medio de transporte que opera en el barrio de Pompeya es el colectivo. Es por eso que podemos encontrar numerosas líneas a lo largo de su avenida más importante que es la Avenida Sáenz.
A continuación se brindan algunas opciones para acceder al barrio desde diferentes puntos clave de la ciudad.
Suponiendo que:

Ø    Un turista se encontrara en el barrio de Retiro y deseara dirigirse hacia el barrio de Pompeya se recomienda:
·    Tomar la línea de colectivo 9 que lo conducirá directo al Centro de Pompeya

Ø    Un turista se encontrara en el Alto Palermo y desea ir al barrio de Pompeya se recomienda:
·    Caminar desde la Av. Santa Fe y Bulnes hasta la Av. Santa Fe y J. Álvarez. Aproximadamente tres cuadras.
·    Allí podrá tomar la línea de colectivo 188 que lo conducirá directo al centro de Pompeya.

Ø    Un turista se encuentra visitando el barrio de La Boca y desea ir al barrio de Pompeya se recomienda:
·    Caminar desde Caminito hasta la Avenida Regimiento de los Patricios que son aproximadamente cuatro cuadras.
·    En la Avenida Regimiento de los Patricios tomar la línea de colectivo 46 que lo llevará directo al barrio de Pompeya.

Ø    Un turista se encuentra recorriendo la Avenida de Mayo y se quiere dirigir al barrio de Pompeya se recomienda:
·    Caminar por la Avenida de Mayo hasta la calle Chacabuco.
·    Una vez allí tomar la línea de colectivo 9 que lo conducirá hacia el centro de Pompeya.



Bibliografía



v    Historias de los barrios de Buenos Aires, Cutolo, Vicente. Buenos Aires, Elche 1998.
v    Buenos Aires Ciudad Secreta, Nogués, Germinal. Buenos Aires, Editorial Ruy Diaz 1996
v    Centenario de la llegada de María a Nueva Pompeya, folleto informativo de la Comunidad Capuchina.
v    Pompeya fuiste mi cuna, Randazzo, Horacio. Dirección Gral. De Impresiones y Ediciones de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Bs. As.
v    Guía Cultural de Bs. As., Nro. 125, Año XI  Octubre 1990. Municipalidad de la Ciudad de Bs. As.
v    Plano de la Ciudad de Buenos Aires, edición 2005 IRONDO-MALEC Producciones gráficas. Producción cartográfica Eduardo Álvarez.




Fuentes de Información


www.todo-argentina.com.ar
www.barriada.com.ar
www.museomanoblanca.org.ar
www.buenosaires.gov.ar

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